La terapia celular para el tratamiento de la lesión medular es una realidad tras veinte años de investigación. Las fundaciones Mapfre y Rafael del Pino tienen mucho que ver en el desarrollo de un tratamiento que ya ha autorizado la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios (AEMPS). Sus aportaciones económicas -cerca de 2.500.000 euros por parte de la Fundación Mapfre y 820.000 euros, de la Fundación Rafael del Pino-, han sido fundamentales para impulsar la investigación.

Durante estos veinte años, la Fundación Mapfre, ha sido testigo y parte de la evolución de un proyecto,  liderado por Jesús Vaquero, jefe del Servicio de Neurocirugía del madrileño Hospital Puerta de Hierro (centro público de referencia para alrededor de 550.000 personas), del que se sienten “realmente orgullosos”, explica Antonio Guzmán, Director de Promoción de la Salud en la institución.

Estamos muy contentos”, añade Vicente Montes, director de la Fundación Rafael del Pino que, en 2011, firmó un convenio con la Fundación de Investigación Biomédica del Hospital Puerta de Hierro para la creación de una cátedra dedicada a la investigación clínica en el ámbito de la lesión medular. Una aportación imprescindible para que Vaquero continuara investigando en su terapia.

NUEVAS VÍAS DE INVESTIGACIÓN

Durante el primer año, la AEMPS ha autorizado el tratamiento con el fármaco NC1 en el Hospital Puerta de Hierro de 30 pacientes con lesión medular incompleta por daño vertebral a nivel dorsal o lumbar y determinadas lesiones medulares completas dorsales y lumbares.de células madre.

Pero, además, e importantísimo, el tratamiento abre la puerta al abordaje de otras patologías, como el Daño Cerebral o el Alzheimer. “Vamos a continuar financiando la investigación con el objetivo de conocer si realmente puede producir beneficios en otras patologías.  En 2018  ya se comenzó a trabajar en un primer ensayo en daño cerebral”, desvela Antonio Guzmán.

Esta terapia abre un campo espectacular. El doctor Jesús Vaquero está a punto de publicar un paper académico con primeros resultados en el tratamiento del Alzheimer”, avanza el director de la Fundación Rafael del Pino.

UNA LARGA RELACIÓN

La Fundación Mapfre comenzó a colaborar de forma regular con la investigación en el año 1997. “Al doctor Vaquero lo conocemos desde antes, a través de nuestras convocatorias de ayuda”, precisa Guzmán. Más tarde, la Fundación firmó un convenio de colaboración con la Universidad Autónoma de Madrid, donde imparte clases Vaquero, y el Hospital Puerta de Hierro, para crear una Unidad de Investigación neurológica que estuvo funcionando hasta 2006. A partir de ese momento, explica el directivo de Mapfre, continuaron apostando por la misma línea de investigación.

En ese “largo recorrido”, en  2015  Mapfre renovó su convenio directamente con el Instituto la Investigación del Puerta de Hierro. “En total, desde que comenzó el proyecto, hemos apoyado la investigación con cerca de dos millones y medio de euros. Lo importante, en una investigación de este tipo, que ha durado 20 años, y en la que tienes que ir consiguiendo resultados en cada paso, es que exista una financiación estable”, afirma Antonio Guzmán.

El proyecto del doctor Vaquero, admiten desde la Fundación, siempre les mereció una especial atención por la implicación de la aseguradora Mapfre en la prevención de accidentes de tráfico, causantes de la mitad de lesiones medulares por traumatismo en nuestro país. Accidentes deportivos o por zambullidas, caídas, golpes son otras de las causas de este tipo de lesiones, de las que se registran unos mil casos nuevos al año.

RESULTADOS INTERESANTES

Vicente Montes, director de la Fundación Rafael del Pino, detalla que su relación con la investigación del doctor Vaquero se inició en 2011, cuando todavía estaba en una fase inicial: “Ya se habían visto resultados interesantes tanto en ratas de laboratorio como en cerdos asiáticos, así que decidimos apoyarle”. El primer fondo que destinaron al proyecto, recuerda, fue de 50.000 euros que mantuvieron hasta el 2014. En aquel año, el médico, necesitaba recabar más apoyos financiero para continuar con sus ensayos y, desde la entidad, apostaron por duplicar la cantidad destinada a sus investigaciones.

Ya en 2017 subieron sus aportaciones a 120.000 euros y, en 2018, a 150.000. “Con lo cual, incluyendo 2019, que vamos a apoyarles con 100.000 euros, hemos hecho una aportación total de 820.000 euros.  Sin perjuicio de que siempre hemos estado acompañado el proyecto para que acabara materializándose. Sentimos el orgullo de haber soportado esa financiación durante los momentos más difíciles”, señala Vicente Montes.

Desde la Fundación Rafael del Pino, que durante años ha apoyado diferentes proyectos relacionados con la lesión medular (como la puesta en marcha de un complejo deportivo en las instalaciones del Hospital de Parapléjicos de Toledo) destacan, además, que el objetivo pasa porque puedan beneficiarse de la terapia pacientes de fuera de Madrid.

“Inicialmente se desarrolla en la Comunidad de Madrid pero, en un sistema de solidaridad interterritorial como el que tenemos, lo normal es que se pueda atender a pacientes de otros puntos de España. Vaquero y su equipo han desarrollado esta terapia para el mundo. Ahí está el esfuerzo de todos, para ver si este tipo de tratamientos pueden escalar a nivel europeo y, por qué no, mundial.  Esto no tiene fronteras”, concluye Vicente Montes.

USO HOSPITALARIO

El fármaco NC1 es el primer medicamento, de uso hospitalario y fabricación no industrial, autorizado  por la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios (AEMPS), para el tratamiento de lesionados medulares, unas 50.000 personas en nuestro país. La intervención consiste en extraer al paciente células madre mesenquimales; tratarlas en una sala de producción celular (sala blanca) y a continuación, inyectar el medicamento generado en el lugar exacto de la lesión medular, explican desde la Consejería de Sanidad de Madrid.

El inicio del tratamiento con el fármaco NC1 es una técnica personalizada. Se realiza con las células del propio paciente y de acuerdo a las características en neuroimagen de cada lesión. Los resultados obtenidos en los ensayos clínicos previos incluyen mejoría de la sensibilidad y la rigidez muscular, en el control de esfínteres, así como en la función sexual y dolor neuropático –percepción anormal del dolor- en algunos casos. También se ha registrado una ligera mejoría en la función motora de algunos pacientes.

Para la puesta en marcha de esta terapia, se reacondicionará la Sala de Producción Celular del Servicio de Neurocirugía del Hospital Puerta de Hierro, dedicada exclusivamente a tratamientos de terapia celular neurológica. El objetivo, ampliar la capacidad para la producción del medicamento, iniciar el tratamiento de pacientes y continuar los ensayos clínicos.