la plaza DIA

Hace apenas un año y medio, La Plaza de DIA se alzaba –junto a DIA&Go– como el formato salvador de la caída en ventas de la cadena de alimentación. Se trataba de un tipo de tienda en crecimiento en ese momento y con una imagen distinta al del resto de supermercados clásicos de DIA que, además, se enfoca en los productos frescos. Sin embargo y, como ocurre con otros formatos como Clarel, acumula números rojos y problemas de stock. Ahora, su modelo de negocio supone un reto para el plan de reestructuración del dueño de la cadena de alimentación, Mikhail Fridman.

A cierre del ejercicio 2018, la sociedad Grupo El Árbol –comprada por DIA en 2014 y que aglutina a La Plaza– registró unos números rojos de 102,5 millones de euros acumulando casi 150 millones de pérdidas en los últimos tres años. Y al igual que su matriz, se vio obligada a corregir su desequilibrio patrimonial. Sus ventas fueron mejor al alcanzar 702 millones de euros, 5,6% más que en 2017, según datos del Registro Mercantil recogidos por la plataforma Insight View.

Cabe recordar que la sociedad contaba con 275 supermercados La Plaza y 34 Max Descuento a cierre de ese ejercicio. Este último formato sufrió los recortes de Fridman. El pasado mes de septiembre, la compañía anunció el cierre de este formato cash & carry y un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que afectó a 210 trabajadores. DIA fracasó en su intento de colocar este paquete de tiendas que de enero a junio de 2019 registraron un deterioro de los activos de 14,8 millones de euros, basándose en las estimaciones de venta o liquidación previstas para ese periodo.

Entre las premisas del plan inicial de Fridman para salvar a DIA se encontraba la de potenciar y mejorar la oferta de frescos. Incluso antes de materializarse su opa parecía el formato llamado a salvar el modelo de negocio. Algo lógico teniendo en cuenta que durante los últimos años la compañía se afanó en abrir formatos de La Plaza y en reformarlos a través de un plan de reestructuración que puso en marcha tras la compra. Pero ahora los planes no están tan claros y Fridman se encuentra con el reto de relanzar esta enseña.

Y lo cierto es que lo tendrá bastante difícil ya que se prevé que los costes de reestructuración del negocio global de la cadena de alimentación que engloba otros formatos como DIA Market obstaculicen “la inversión necesaria” en las más de 4.300 tiendas de la cadena, según un informe de mercado de Bloomberg al que ha tenido acceso MERCA2.

Todo ello dependerá del tan esperado plan estratégico que la empresa pretende poner en marcha este año. “La compañía cumplió con sus obligaciones contractuales con los bancos proporcionando la información solicitada”, reconocen fuentes de DIA, que declinan hacer públicos los planes. 

No obstante, durante es 2020 ya ha habido movimientos en sus filiales. El pasado 1 de enero DIA inició el traspaso de sus principales bienes y activos inmobiliarios a filiales de nueva creación, como figuraba en el acuerdo de refinanciación firmado con los bancos el pasado verano. Estas estarán participadas de forma directa o indirecta por sociedades luxemburguesas, que a su vez estarán íntegramente participadas por DIA, tal y como comunicaron a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

PROBLEMAS CON CLAREL

Junto a la necesidad de relanzar La Plaza, DIA se encuentra con otro problema. Al no poder vender las tiendas de su enseña de higiene y cuidado personal, Clarel, la cadena decidió apostar por un formato con más de 1.200 tiendas entre España y Portugal a pesar de los problemas económicos que atraviesa.

Cabe recordar que la filial bajo la sociedad Beauty by DIA multiplicó en el ejercicio 2018 por cuatro sus números rojos al registrar pérdidas de 20,2 millones de euros, cuando en 2017 fueron de 4,5 millones de euros. Y al igual que su matriz, se vio obligada a corregir su desequilibrio patrimonial.

DIA&GO, EL OTRO GRAN SALVADOR

Otras de las grandes apuestas de DIA fue su formato de conveniencia DIA&Go con el que pretendía llenar esa parte del mercado de platos preparados. Arrancaron con cuatro formatos de prueba que rápidamente se extendieron hasta casi la centena entre España y Portugal. Ahora, el plan de expansión se ha paralizado.

Aún así dan respuesta a la tendencia del mercado. La venta de productos envasados crecerá un 1% en 2020. Así se desprende los datos presentados por Nielsen en la jornada ‘Perspectivas del Gran Consumo 2020’ y presentados por la asociación de fabricantes y distribuidores Aecoc.

El informe destaca el buen comportamiento de los envasados, que están compensando la ralentización en la venta de frescos. “El consumidor sigue queriendo comprar frescos, pero el precio ha crecido, y eso ha hecho que los productos envasados estén captando buena parte de la compra conveniente, especialmente en refrigerados, conservas y congelados”, según la directora general de Nielsen para España y Portugal, Patricia Daimiel.