Mikhal Fridman.

Los principales actores calientan la Junta de Accionistas DIA convocada para el próximo 20 de marzo. Desde el pasado viernes, el Consejo de Administración de la distribuidora y Letterone (L1) –el fondo del inversor Mikhal Fridman que controla el 29% y lanzó la opa–, han emprendido una guerra de comunicados para defender sus planes de futuro. Hecho que ha elevado la tensión. El magnate ruso pide claridad a DIA; sin embargo, no predica con el ejemplo y las dudas sobre su oscuro pasado siguen despertando recelos.

Todo comenzó el pasado viernes, cuando DIA emitió un comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV); al que le sucedió un segundo el domingo por la mañana. Este último fue el que generó chispas en el equipo del magnate ruso. El Consejo de DIA considera que el plan de Fridman podría llevar a la compañía a la “restructuración financiera completa, la insolvencia o la disolución”.

DIA insiste en que la propuesta de L1 “no proporciona soluciones eficaces en el corto plazo” ya que no consigue solventar problemas como la situación actual de patrimonio neto negativo para evitar la potencial declaración de insolvencia. Tampoco soluciona los vencimientos de deuda del 31 de mayo de 2019 y los supuestos de vencimiento anticipado bajo los contratos actuales de financiación.

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Desde Letterone no tardaron en contestar con otros dos comunicados. El primero, el pasado lunes. La firma de Fridman solicitó información adicional a DIA relativa al aseguramiento de la ampliación de capital (por valor de 600 millones de euros) y las razones por las que el Consejo de Administración propone reducir el valor nominal; así como las circunstancias que motivaron la reformulación de las cuentas.

Fuentes de DIA se defendieron alegando que parte de la información que reclama Letterone está en las cuentas anuales; mientras que, de la otra parte, eran conocedores de ella cuando estuvieron representados en el Consejo de Administración. Órgano que abandonaron de forma escalonada.

A principios de diciembre, Stephan DuCharme presentó al Consejo de Administración de DIA su dimisión un mes y medio después de haber sido nombrado presidente tras la salida de Ana María Llopis. En España es el máximo representante de la firma y la mano derecha de Friman. Más tarde, los consejeros dominicales Karl-Heinz Holland y de Sergio Antonio Ferreira Dias optarían por tomar la misma decisión.

Volviendo al cruce de comunicados, el martes L1 Retail volvió a la carga con otro en el que calificó de “engañosa” la presentación que el Consejo de Administración de DIA realizó sobre su plan. L1 cree que su opción es “viable” y “significativamente más favorable para los accionistas”. Además, asegura que “alcanzar un acuerdo con los prestamistas de la sociedad no es una condición de la opa”.

Una guerra de comunicados que refleja la clara la división entre ambas posiciones. Pero, además y curiosamente, deja en entredicho el papel, hasta la fecha, de Fridman, quien pide aclaraciones e información al Consejo de Administración cuando el mismo no aclara su papel en las tramas donde le sitúan varias investigaciones policiales en España y EEUU. Las mismas sobre las que prestará especial atención la CNMV.

EL PASADO OSCURO DE FRIDMAN

El oligarca ruso es un viejo conocido de la policía en varios países. Cuenta con un pasado oscuro que vincula sus negocios con Vladímir Putin, con la victoria electoral de Donald Trump y hasta con el desastre del Prestige; además, ha sido investigado en numerosas ocasiones por el FBI.

Así, en EEUU su nombre apareció en el informe Trump, el documento que hablaba de injerencias rusas en elecciones estadounidenses de 2016 a través de un supuesto hackeo de los servidores del Partido Demócrata de Clinton. Su principal empresa, Alfa Group, aparecía en dichos documentos. Esta injerencia fue desvelada por un informe de espionaje realizado por el exespía británico Christopher Steele y al que ha tenido acceso MERCA2.

 En este documento, se revela que un funcionario ruso de primer nivel confirma la cercanía y el intercambio de favores entre Putin y Alpha Group, a través de un intermediario (Oleg Govorun). También revelan encuentros entre Fridman y el presidente ruso e incluyen su relación dentro de la investigación de dichas injerencias. Al parecer el Kremlim emplea al magnate y otros como palanca para hacer cumplir sus órdenes políticas. Ante esto, representantes de Letterone en España defiende que Fridman no tiene ninguna causa abierta en EEUU ni está en causado en ningún proceso.

Fridman
Extracto del informe sobre las elecciones en EEUU realizado por el exespía británico Christopher Steele.

En este mismo país, el magnate tuvo que pagar una multa de 835 millones de dólares a la Comisión de Bolsa y Valores​​ de Estados Unidos (conocida como SEC) por sobornar a la familia del presidente de Uzbekistán.

TRAMAS CORRUPTAS

Además, la empresa privada estadounidense especializada en servicios de inteligencia y espionaje Strategic Forecasting llegó a calificar a Fridman en un informe recogido por Wikeleaks como uno de los oligarcas rusos más importantes, mientras que describe sus tratos comerciales como “profesionales, exigentes, corruptos y viles”.

En términos parecidos hablan del magnate en la investigación que la Unidad Central de Delincuencia Especializada y Violenta (Ucdev) y la Brigada de Investigación del Blanqueo de Capitales y Anticorrupción realizó en mayo de 2017. En ella se demuestra que Fridman usó “prácticas delictivas” que incluyen “coacciones” y “amenazas” a través de un entramado empresarial que llevó a la quiebra de la empresa española ZED hace unos años. Hecho que la CNMV conocía a la perfección a pesar de sus reticencias a la hora de confirmarlo y plantear acciones de cara a la autorización de la opa lanzada sobre DIA.

No obstante, desde Letterone defienden que las acusaciones en el caso ZED contra Fridman son falsas y fruto de una teoría conspiratoria.

Por si fuera poco, también está relacionado con uno de los mayores desastres naturales, el del Prestige en 2002. El petróleo del Prestige pertenecía a una sociedad de comercio llamada Crown Resources. Esta sociedad era propiedad de Alfa Group en el momento del desastre, cuyo cofundador también ejercía de presidente del Consejo de Vigilancia: Fridman. Tras el desastre, el consorcio ruso Alfa Group vendió todas las acciones de Crown Resources por el daño causado a su imagen corporativa. La petrolera fue rebautizada como Energy, Resources and Commodities Trading Company (ERC).

Este magnate es uno de los grandes y poderosos hombres del mundo. Su fortuna alcanza los 11.724 millones de euros, según datos actualizados de Bloomberg.