El acuerdo con la banca para salvar el concurso de acreedores trajo la tranquilidad a DIA. Pero se trata de una calma pasajera que no convence a todos. S&P Global Ratings señala que de momento “no es segura la estructura de capital” a largo plazo. Algo que, sumado al pesimismo del plan de Fridman en DIA, genera una mayor incertidumbre sobre el futuro de la distribuidora.

La firma de inversión pone en duda el acuerdo con la banca para hacer frente al vencimiento de los 900 millones de deuda fijados para el 31 de mayo de 2019. Además, el 5 de julio expira el primer plazo con los bonistas, a los que deberán devolver 305 millones. “Si hay algún desacuerdo entre los bancos, Letterone u otras partes interesadas, DIA podría encontrarse en una situación comprometida”, señala.

El pesimismo del plan de Fridman y una estructura de capital poco segura según S&P Global Ratings genera incertidumbre sobre el futuro de DIA

Cabe recordar que el pasado 20 de mayo, DIA llegó a un acuerdo con los 17 prestamistas para resolver su situación del patrimonio neto negativo (170-180 millones de euros) y no entrar en concurso de acreedores. Con el 70% del control de DIA, este acuerdo permitirá acometer un aumento de capital de 500 millones de euros y poner en marcha un plan de transformación de la compañía, aunque el propio Fridman aseguró que DIA no conseguirá resultados positivos.

“Trabajaremos con celeridad junto con los acreedores del grupo para concluir la inyección de 380 millones de euros adicionales en el negocio, además de la ampliación de capital de 500 millones que nos hemos comprometido a llevar a cabo”, explicó recientemente el presidente del Consejo de Administración de DIA, Stephan DuCharme.

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El acuerdo está supeditado a algunos factores, según S&P. No obstante, “si DIA recibe el aumento de capital y refinancia su deuda crediticia sindicada, revisaremos las calificaciones sobre la solvencia de la compañía”, añaden.

EL PLAN DE FRIDMAN

Los últimos resultados de la compañía fueron especialmente negativos. La cadena de distribución registró unas pérdidas netas de 144,4 millones de euros en el primer trimestre del año, frente a los números rojos de 16,2 millones de euros que se anotó un año antes. Situación que a largo plazo costará levantar.

Fridman ya avisó que, durante los dos primeros años del plan de transformación, DIA “no generará caja ni resultados positivo”. En el folleto informativo de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) reconoció que los resultados en los próximos dos años disminuirán y la creación de valor será visible en el largo plazo. Este plan reevaluará el estado de los establecimientos e implementará una gestión activa de las ubicaciones de las tiendas, a través de un formato de tienda que tenga como objetivo maximizar el tráfico en tienda.

La estrategia se centrará en marca blanca, los productos frescos y la mejora de la percepción de los precios implementado una relación de buena calidad precio. Por otro lado, el número de promociones se vería reducido y reorientado para atender de forma efectiva las necesidades de los clientes. Asimismo, el programa de fidelización se ampliará más allá del actual cupón básico de descuento.

Asimismo, la compañía tendrá que hacer frente a otro problema: el desabastecimiento de ciertos productos. Fuentes cercanas a la distribuidora ya afirmaron a MERCA2 que los problemas con los proveedores son el principal origen de esta situación. Algo que tampoco es nuevo del todo –aunque si más evidente en más establecimientos–. Los resultados de 2018 de DIA arrojaron un saldo deudor de 242 millones de euros con sus proveedores y acreedores comerciales. Además, la auditoría de KPMG señaló “irregularidades” en los descuentos a los proveedores.