inicio negocio

Emprender exige que le dediques a tu proyecto lo mejor de ti. Pero es normal que con el paso del tiempo el cansancio haga acto de presencia y sientas que pierdes parte de esa ilusión que guiaba tus pasos al principio. En este punto algunos emprendedores se sienten un tanto perdidos y creen que quizá se han equivocado al asumir este reto, pero en la mayoría de los casos es una situación transitoria.

Como decíamos, esta pérdida de motivación no es nada grave y no debería frenarte. De hecho, es un proceso totalmente normal por el que pasan muchos emprendedores. Algo que podrás comprobar si acudes a sesiones de networking y entras en contacto con personas que estén en la misma situación que tú.

Con frecuencia es el estrés el que nos lleva a esta situación y nos hace pensar cosas que no pensaríamos si no estuviéramos sometidos a tanta presión. Por eso, es importante tomarnos un poco de tiempo para nosotros mismos y volver a reconectar con nuestro proyecto para poder seguir adelante con toda la ilusión.

empezar proyecto

Recupera las viejas notas de tu proyecto

Una de las cosas que se les suele recomendar a los emprendedores es que dejen constancia de todo el desarrollo de su proyecto por escrito. No se trata de hacer un informe de todos los pasos dados, ni mucho menos, sino de llevar siempre papel y lápiz encima (o el bloc de notas del móvil) e ir apuntando todas aquellas pequeñas ideas que vayan surgiendo e incluso las diferentes sensaciones que se experimentan.

Sería algo a medio camino entre un diario y un conjunto de notas destinadas al desarrollo del proyecto. Esto no solo ayuda a la hora de afrontar cuestiones como la elaboración del plan de negocio, sino que puede ser muy útil de cara al futuro.

Cuando sientas que has perdido la ilusión, o que tu negocio ya no te motiva como antes, vuelve a recuperar todas esas notas. Seguro que están llenas de ideas que te harán recordar todo lo que sentías cuando apenas estabas comenzando a emprender, y es justo esa sensación con la que te debes quedar, con la ilusión de los primeros momentos.

Si no tienes estas notas a mano, coge papel y lápiz y ponte a enumerar las razones por las que en su momento pensabas que emprender era una buena idea, todas las metas e ilusiones que tenías. Ver esto plasmado por escrito conseguirá motivarte de nuevo.

retomar proyecto

Descansa y… ¡respira!

Existen cientos de estudios que hablan sobre los efectos beneficiosos que tiene sobre la mente el ser capaces de respirar bien. Aunque respirar es algo que hacemos de forma automática, no siempre lo hacemos de forma que nos permita oxigenar nuestro cerebro tal y como debería.

Si notas que tu proyecto te está saturando, es hora de tomarse un descanso y respirar. Funciona muy bien dedicar unos minutos cada día a hacer una pequeña meditación, que no es otra cosa que dejar la mente completamente en blanco y centrarse en la respiración.

Cinco minutos son más que suficientes para notar una importante liberación del estrés y oxigenar adecuadamente el cerebro. Con esto consigues alejar los pensamientos nocivos y te sientes mejor de forma instantánea.

Tu mente puede pensar con más claridad y es capaz de ver que, aunque las cosas se hayan puesto difíciles, esa ilusión por conseguir tus objetivos sigue ahí.

Márcate unos objetivos para tu proyecto que sean alcanzables

Ocurre con frecuencia que esa pérdida de la ilusión se debe a que hemos sido demasiado exigentes con nosotros mismos. Algo ha fallado en la elaboración del proyecto de negocio y los objetivos que nos hemos marcado resultan imposibles de alcanzar.

Esto nos lleva a sentirnos fracasados y pensar que lo hemos hecho mal. Cuando en realidad el problema puede que no seamos nosotros mismos ni nuestra forma de trabajar, sino simplemente que nos hemos marcado una meta que, por el momento, es inalcanzable para nosotros.

Ante una situación de este tipo, en lugar de tirar la toalla es hora de hacer una revisión de las metas. Esto no tiene nada de malo ni supone un fracaso, todo lo contrario, es dar un pequeño paso hacia atrás para volver a coger impulso. Además, procura marcarte objetivos que dependan fundamentalmente de ti y no de terceros, así te resultará más sencillo alcanzarlos.

emprender

Aprende algo nuevo que pueda ser útil para tu proyecto

Todos los emprendedores acaban siendo un poco multitarea, especialmente al principio de su proyecto. En muchos casos la persona que está al frente del negocio desarrolla un modelo de microgestión en la que es ella la que lo hace absolutamente todo.

Sin embargo, la falta de conocimientos sobre ciertas áreas puede suponer un problema y aumentar los niveles de estrés al hacernos ver que no somos capaces de asumir ciertas tareas.

De ahí que otra buena forma de recuperar la ilusión sea formarte en algo que pueda ayudar a la vez a tu proyecto. No olvides nunca que un emprendedor bien formado está mucho más cerca del éxito que uno que no lo está.

Por ejemplo, si eres un especialista en traducción pero no consigues suficientes clientes, quizá haya llegado el momento de empezar a formarte sobre marketing online. Si identificas tus propias debilidades, sabrás mejor cómo puedes doblegarlas.

Delega ciertas tareas en otros

Esa microgestión a la que hacíamos referencia antes puede tener consecuencias negativas tanto sobre tu negocio como sobre ti si la llevas al extremo. Por un lado, porque por mucho que lo intentes nunca vas a dominar todas las disciplinas que son necesarias dentro de un negocio (contabilidad, temas legales, marketing, etc.) y, por otro lado, porque sobrecargarte de trabajo solo te genera más estrés y te quita las ganas de seguir adelante con tu proyecto.

La solución a esto es mucho más sencilla de lo que parece, se trata de delegar. Procura rodearte de personas de confianza que sean capaces de asumir diferentes tareas y te dejen algo más de tiempo libre para que puedas dedicarlo a seguir mejorando tu proyecto o a disfrutar de un merecido descanso.

Tomando un poco de distancia y descansando recuperarás esa motivación que tanto necesitas para conseguir que tu proyecto sea un éxito.