Kristalina Georgieva, FMI

El Fondo Monetario Internacional (FMI) estima que el crecimiento de la economía mundial descenderá a mínimos desde la crisis financiera, estableciéndose en un 3% durante 2019. Este ritmo estaría ocho décimas por debajo del crecimiento experimentado en 2018.

El FMI ha rebajado por tanto dos décimas su previsión inicial para este año, aunque la institución espera que el crecimiento se recupere en 2020 y ascienda al 3,4%. Este último dato también supone una rebaja respecto a la previsión que el FMI publicó en julio. La organización señala al proteccionismo y a la incertidumbre geopolítica como causantes de estos cambios.

Kristalina Georgieva, FMI

El FMI advierte: la economía mundial podría perder 600.000 M€ en 2020

El Fondo Monetario Internacional (FMI) advierte de que la economía mundial ha entrado en una fase de "desaceleración sincronizada" como consecuencia, en...

“La economía global se encuentra en una desaceleración sincronizada“, ha reconocido el FMI en la última edición de su informe ‘Perspectivas Económicas Mundiales’, donde advierte de que el frenazo de la economía mundial obedece al incremento de las barreras comerciales, la elevada incertidumbre geopolítica, factores estructurales, la baja productividad y el envejecimiento de la población en las economías avanzadas.

La economista jefe del FMI, Gita Gopinath, ha advertido que “los riesgos a la baja son elevados”. Para Gopinath, las barreras comerciales y el aumento de las tensiones geopolíticas, incluyendo los riesgos vinculados al ‘Brexit’, podrían perturbar aún más las cadenas de suministro y obstaculizar la confianza, la inversión y el crecimiento.

“La materialización de estos riesgos podría conducir a un cambio brusco en la percepción del riesgo y exponer vulnerabilidades financieras acumuladas durante años de bajos tipos de interés”, añade.

EL CRECIMIENTO DE 2020 SERÁ “PRECARIO”

En este sentido, Gopinath subraya que, a diferencia de la desaceleración sincronizada, el repunte económico previsto para 2020 “no es generalizado y es precario“, añadiendo que el ritmo de expansión previsto para las economías avanzadas será del 1,7% este año y el siguiente, mientras que los mercados emergentes y en vías de desarrollo el crecimiento se acelerará desde el 3,9% de 2019 al 4,6% el próximo año.

“Alrededor de la mitad de esto se debe a recuperaciones o recesiones más superficiales en mercados emergentes estresados, como Turquía, Argentina e Irán, y el resto a recuperaciones en países donde el crecimiento se desaceleró significativamente en 2019 en comparación con 2018, como Brasil, México, India, Rusia y Arabia Saudí”, explica el FMI.

De este modo, la economista jefe del FMI alerta de que, ante una desaceleración sincronizada y una recuperación incierta, las perspectivas globales “siguen siendo precarias”, por lo que no hay margen de error e insta a los líderes políticos a cooperar en “desescalar” las tensiones comerciales y geopolíticas.

EL CRECIMIENTO PARA ESPAÑA SE REDUCE UNA DÉCIMA

En cuanto a España, el FMI ha rebajado en una décima sus proyecciones de crecimiento para la economía nacional en 2019 y 2020, y hasta un incremento del PIB del 2,2% y del 1,8%, respectivamente.

A pesar de este recorte, la previsión de crecimiento del FMI para España en 2019 se sitúa una décima por encima de la expectativa del Gobierno, que este martes ha remitido a la Comisión Europea su Plan Presupuestario 2020, con un pronóstico de crecimiento del PIB del 2,1% este año y del 1,8% el siguiente, en línea con lo esperado por el FMI.

De esta forma, España se mantiene como la gran economía que mejor comportamiento registrará en la UE y la segunda a nivel mundial entre las economías avanzadas, solo superada por la expansión prevista por el FMI para Estados Unidos, que crecerá un 2,4% en 2019 y un 2,1% en 2020.

Sin embargo, a diferencia del conjunto de la zona euro y de las principales economías de la región, para las que el FMI anticipa un repunte de la actividad el próximo año, las previsiones para España contemplan una desaceleración del crecimiento de cuatro décimas entre 2019 y 2020.

El FMI ha precisado que sus proyecciones asumen un nivel de gastos bajo el escenario de la extensión del presupuesto de 2018 y las medidas legislativas ya aprobadas, incluyendo el alza de las pensiones y del sueldo de los funcionarios, junto a las proyecciones de ingresos de los técnicos del FMI, mientras que para 2020 y adelante, las proyecciones fiscales corresponden al personal de la institución internacional, asumiendo un balance primario estructural sin cambios