A Renfe se le ha atragantado su plan de traspasar los contratos del personal del servicio de tierra, atención al cliente y venta de billetes de Cercanías de Madrid a su filial Logirail. No ha conseguido la autorización del Gobierno y le ha pedido a Ferrovial que asuma a estos empleados, al menos durante unos meses.

La compañía liderada por Rafael del Pino ha accedido a esta petición y han firmado una prórroga de ocho meses, que supone la absorción de estos empleados de tierra hasta el 30 de junio de 2021.

De hecho, según fuentes cercanas consultadas por MERCA2, Renfe tiene la esperanza de que antes de que finalice dicho plazo logre la ‘luz verde’ por parte de la Comisión Delegada para Asuntos Económicos del Gobierno para aumentar el gasto público que supone para Logirail absorber a esta plantilla.

En este sentido, la compañía presidida por Isaías Táboas ya había informado a los dos contratistas, Ferrovial y Acciona, de que liquidaba los contratos con vencimiento a 31 de octubre. Pero ‘in extremis’ ha tenido que posponer su idea y, ante la negativa de Acciona, Ferrovial accedió a este movimiento.

Así Ferrovial asume a esta plantilla, teniendo en cuenta que además soporta el gasto de personal de los tripulantes de a bordo en los AVE y Larga Distancia, así como los servicios en estaciones de Cercanías de Madrid.

REORGANIZACIÓN EN RENFE

Según las fuentes consultadas, Renfe pretende reorganizar la plantilla entre sus filiales. En el caso de Logirail, se sitúa como el proveedor de ‘Servicios Logísticos en Tierra’ para las Áreas de Negocio de Renfe Mercancías, Viajeros y Mercancías, y construye una oferta logística integral. Y, con la inclusión de la plantilla de tierra, ampliaría su peso en la compañía.

Además, con este cambio Renfe evita negociar con contratistas privados. Por ejemplo, a Ferrovial le adjudicó en 2017 el último contrato de servicios en 14 estaciones de Madrid, Toledo, Ciudad Real y Andalucía por 16 millones de euros. Tenía una duración de dos años más dos de prórroga opcional, cuyo final llegó el pasado 31 de octubre.

Mientras que Acciona ganó en 2017 el contrato para los servicios en 35 estaciones en las estaciones de la Comunidad Valenciana, Cataluña, Cuenca, Aragón y Galicia por un montante de 15,2 millones, con una duración de dos años más dos prorrogables.

VIEJAS DISPUTAS

Este movimiento de Renfe ya había generado polémica entre sus empleados meses antes, y el pasado 30 de octubre los más de 1.200 trabajadores del servicio en tierra y atención al cliente de Renfe en España y en la venta de billetes de Cercanías de Madrid tenían convocada una huelga de 24 horas para exigir a Logirail SME que mantenga sus condiciones laborales y el convenio colectivo actual. Finalmente, fue desconvocada tras conocerse que el traspaso de personal no se llevaría a cabo el 1 de noviembre.

En ese momento, el sindicato CCOO denunció que el cambio de gestor conllevará una mayor precariedad para los trabajadores, ya que Logirail “pretende aplicar su convenio colectivo de empresa sin haber negociado con la representación” de la plantilla que ahora se ve afectada.

Sin duda, se trata de una operación muy polémica que se suma a la delicada situación por la que atraviesan unos 1.900 tripulantes, personal de logística y de oficina prestan los servicios de atención y restauración a bordo de los trenes AVE y Larga Distancia de Renfe y de su logística a través de Ferrovial.

Los cerca de 2.000 empleados, entre fijos y temporales, podrían ser despedidos después de estar incluidos en un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) desde marzo a causa de la pandemia del coronavirus.

Las fuentes consultadas insisten en que Ferrovial aceptó prorrogar a pérdidas para poder salvar estos puestos de trabajo. Además, hay que tener en cuenta que la concesionaria soporta el gasto de las reclamaciones de los usuarios por las restricciones en los servicios, así como las penalizaciones de Renfe por la falta de servicio. Una situación que le hace mella en su caja.