Fernando Alonso Movistar

La Fórmula 1 ha resucitado a nivel de audiencias con un total de 1.922 millones de espectadores a nivel global durante la última temporada, lo que refleja un incremento del 9% respecto a 2018. Un registro alentador que contrasta con la progresiva pérdida de espectadores en España. Movistar echa en falta el interés de los aficionados poco fanáticos, que vibraron en el pasado con las carreras en abierto, pero que no están dispuestos a asumir coste alguno. Una problema similar al de Dazn con el motociclismo, pero agravado en la F1 por la falta de un piloto local que opte al Mundial. Movistar fía todo ahora al regreso de Fernando Alonso.

El español ha dejado de ser embajador de McLaren esta misma semana, por lo que está libre para fichar por cualquier equipo. “Me considero piloto de F1“, comentó Fernando Alonso tras concluir el Dakar. Su regreso tendrá que esperar: todos los equipos tienen confirmados a sus pupilos y todo apunta a que el otro gran reto del asturiano en 2020 serán de nuevo las 500 millas de Indianápolis. Sin embargo, el cambio de reglamentación y el baile de pilotos que se producirán en 2021 le dan opciones de recalar en una escudería que opte a ganar el Mundial. Esa es su baza: un último contrato que a nivel comercial cualquier escudería rentabilizaría. Y esa es, precisamente, la baza que comparte con Movistar.

La compañía de telecomunicaciones renovó a principios de 2018 por tres temporadas. El contrato concluirá a finales de la campaña que está por arrancar y será el momento de reflexionar. De momento Movistar no ha dado un sólo síntoma de tener la intención de desprenderse de los derechos de la F1, aunque motivos no le faltan para adoptar esa posición.

EL REGRESO DE FERNANDO ALONSO, CLAVE PARA MOVISTAR

El problema no reside únicamente en las dichosas comparaciones con el pasado, cuando nueve millones de personas acudían frente al televisor para ver ganar a Fernando Alonso. El problema es actual y real: la audiencia se ha desplomado en más de un 30% en un solo año. En 2018 la media de espectadores por carrera fue de 240.000, mientras que en 2019, el primero tras la retirada del piloto español, sólo contó con la bendición de 150.000 abonados según el portal Mezing.

Son varios los síntomas que han causado este descenso. La entrada de Dazn en el mercado de operadores con la adquisición del motociclismo ha reducido la oferta del paquete de motor de Movistar. Como segundo factor, no menos importante, está la piratería. Ocurre en los bares y en mayor medida en los hogares. A través de decodificadores, o incluso con enlaces de internet. Ciertos estudios apuntan a que un 90% ha utilizado alguna vez alternativas de este tipo para esquivar el coste de las plataformas de pago.

El último condicionante ha sido el adiós de Fernando Alonso. Él fue quien catapultó la audiencia de la F1 con sus éxitos hace quince años con su primer Mundial. Su tirón se redujo con el paso del tiempo, hasta aunarse su decepcionante periplo en McLaren con la transición a la televisión de pago. A pesar de ello, su marcha se ha notado sensiblemente. Carlos Sainz aspira a hacer algo grande, pero su nombre aún no suena tanto entre los aficionados. Su posible regreso a la F1 de la mano de una escudería candidata al título es la esperanza a la que se agarra Movistar para disparar sus audiencias.

LA F1 SÍ INTERESA

Porque la realidad es clara: la F1 sí interesa a nivel global. La audiencia (en toda la temporada) ha alcanzado los 1.922 millones de euros, un 9% más que en 2018. Un dato esclarecedor, a pesar del hegemónico dominio de la escudería Mercedes. Brasil, Alemania, Italia, Reino Unido y Países Bajos son los países donde más espectadores ha registrado la F1, siempre por encima de los 100 millones de personas durante los nueve meses que dura la temporada.

El único ‘pero’ de los datos que ha ofrecido la página oficial de la Fórmula 1 es la cifra de espectadores únicos, que ha descendido un 3,9%. Este registro se establece en base al número de personas que han visto un programa de televisión concreto durante al menos tres minutos consecutivos en el año natural. Sin embargo, en los 20 grandes mercados, la cifra se ha mantenido estable, en torno a 405 millones de espectadores. La cifra de los países punteros es inimitable, pero Movistar aspira a retomar la tendencia positiva con el furor que causaría el regreso de Fernando Alonso.