Federer Piqué

Durante su intervención en El Hormiguero, Gerard Piqué escenificó su distanciamiento con Roger Federer: “Él tiene la Laver Cup”. El suizo, hasta ahora, se ha dedicado a criticar la “Copa Piqué”. Una guerra con intereses ocultos más allá de que cada uno lidere su propia competición: los sponsors. Piqué convenció a Rakuten para realizar un fuerte desembolso y curiosamente, prácticamente todos las marcas vinculadas a la Laver Cup son patrocinadores personales de Federer. Con la ATP Cup de estreno en 2020, son demasiadas citas ‘ajenas’ a un calendario apretado para los tenistas.

Gerard Piqué, un hombre de negocios, ha revolucionado una de las competiciones más históricas del tenis. El futbolista se ha inmiscuido en uno de sus deportes favoritos para proponer un nuevo modelo de la Copa Davis que se estrenará en este 2019. El Grupo Kosmos (propiedad del catalán) invertirá 1.000 millones de euros en la próxima década. Una apuesta bien recibida por casi todos. El gallo del corral, Federer, se ha mostrado reticente y no piensa acudir a la cita. Piqué respeta su decisión y entiende que Federer prefiera apostar por una Laver Cup que el mismo ha llevado a cabo.

Efectivamente, no anda desencaminado. Lo cierto es que la verdadera competencia de la Copa Davis de Piqué no es la Laver Cup, sino la Copa ATP que este organismo llevará a cabo a partir de enero de 2020. Pero por fechas (septiembre y noviembre) y contexto (ambas buscaron transformar una modalidad condenada al fracaso) son competidores. A ello hay que sumarle que serían tres citas ‘extras’ un calendario ya de por si apretado.

PIQUÉ Y FEDERER, UNA BATALLA DE INTERESES POR LOS PATROCINADORES

Algunos de los tenistas que disputaron la Laver Cup renunciaron después a eventos ATP. Una semana frenética en la Davis también obligaría a un descanso previo, más si existe un cambio de superficie. En definitiva, resulta complicado lidiar con todas las citas. Es ahí donde entra una batalla de intereses obvios. Federer no quiere que se reste un ápice de valor a su Laver Cup y Piqué quiere que su nuevo formato de Davis sea un éxito. Una guerra oculta donde yace el interés de muchos patrocinadores.

Piqué, como ya hiciera en el Barcelona, ha convencido a Rakuten para meter una buena suma de millones. A cambio, un protagonismo incluso superior al que ostentaba BNP Paribas. ‘Davis Cup by Rakuten Madrid Finals’, reza el logo para el evento a disputar en noviembre. En la página oficial, Rakuten figura en el logo y como patrocinador más representativo. Rolex aparece en otro apartado, como reloj oficial, pero no entre los principales sponsors de la competición, como si destacan Adecco, Head o Bein.

Rolex, seña de identidad de Federer, ha quedado relegada a un segundo plano. Sólo hay que echar un vistazo para vislumbrar qué interés puede tener el suizo en la Laver Cup, más allá de que sea una competición ideada por un grupo de representación de tenistas que él mismo lidera. Los sponsors de esta competición son, curiosamente, los que suman años a su lado en el circuito.

El principal socio de la Laver Cup es Rolex. La marca de relojes tiene vigente un contrato por ocho millones de dólares anuales sin fecha de finalización. Algo similar sucede con los Global Sponsor: Credit Suisse y Mercedes. El banco suizo le reporta dos millones de dólares (aunque el contrato vence a finales de 2019) y Mercedes le otorga cinco ‘kilos’ al año (hasta 2027 por el momento) más un vehículo cada seis meses. Federer ha conseguido que ellos respalden una competición innovadora, y los patrocinadores a cambio esperan cosechar el éxito prometido para visibilizar al máximo sus nombres.

PIQUÉ TIENE MÁS A PERDER QUE FEDERER

Ese es el principal miedo de Federer, que tiene en el aire muchos contratos. Su tirón mediático es envidiable: tras Messi, el suizo es el extranjero mejor considerado por los españoles, según el último Barómetro de Índice Deportivo. Sus contratos han ido al alza en los últimos años hasta embolsarse más de 70 millones de euros sólo en patrocinios, gracias en parte a su reciente contrato con Uniqlo. Sin embargo, con su retirada tan cercana, tiene que trabajar para mantener sus contratos. Y la Laver Cup es ahora uno de los vínculos estrechados con sus marcas.

Federer ha sido tajante al abrir la guerra. “La Copa Davis no es la Copa de Piqué”, afirmó el helvético. “A la ATP Cup acudiremos 34 de los 35 mejores del mundo”, declaró. Acusaciones a las que el futbolista del Barcelona no ha querido responder nada más allá de “él tiene la Laver Cup”. El español tiene claro que el suizo sólo busca proteger sus intereses, pero él no pierde la esperanza de cara a otra temporada. Y es que, en este movimiento, es Piqué el que tiene más a perder.

Su inversión de la mano de Rakuten ha sido millonaria, con el fin de retribuir una importante cantidad a las Federaciones. La clasificación previa a las ‘finales’ consta de una sola semana y es más asequible que antes, pero la ausencia de las grandes figuras complicaría que los países con grandes jugadores estuviesen en esa última ronda. Y con tantos países, la inversión es mucho más elevada que la Laver Cup, que realiza el evento en un solo recinto y con sólo tres jornadas. Una guerra que ha comenzado este curso y cuyo tiro y afloja se extenderá a los próximos años.

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