La Fundación de Estudios para la Economía Aplicada (Fedea) aboga por articular el cobro de un peaje por circular por toda la red de autovías del país con el fin de que sus usuarios “encaren” sus “verdaderos costes” y su mantenimiento.

La institución considera que se trata la mejor opción para costear el mantenimiento de la red viaria, frente a la alternativa de hacerlo con cargo los impuestos. Además, estima que podría ser un “peaje modesto”, toda vez que la red ya está “amortizada”.

Para Fedea, la “ventaja” del sistema de cobrar peaje para sostener la viabilidad futura de las carreteras “reside en que los usuarios encaran los verdaderos costes de utilizar la red viaria”.

“Si el conductor no ve la carga que impone a la sociedad en costes de mantenimiento, en contaminación y en aumento de la probabilidad de accidente, elegirá un tipo de vehículo adecuado para él, pero inadecuado para la sociedad, e igualmente ocurrirá, con la ruta elegida y el día o la hora de viaje”, argumenta Fedea.

Pide que la planificación de infraestructuras no forme parte “de equilibrios políticos” dado su “alto coste social”

Esta institución argumenta también que los peajes “incentivan” el uso de las vías cuando los usuarios comprueban que reciben un beneficio superior al coste, tanto por mantenimiento como por descongestión, y se desincentivan en caso contrario.

Fedea señala además que el cobro de un peaje a quienes usan las infraestructuras “evitan” introducir impuestos directos e indirectos a toda la sociedad para mantener las vías, “que generan distorsiones adicionales”.

La ‘fábrica de ideas’ que tiene como fin “influir positivamente en la sociedad, investigando sobre las cuestiones económicas y sociales más importantes”, se suma así a las grandes constructoras y concesionarias en su petición de cobrar por el uso de las infraestructuras.

RECARGO POR ATASCOS

En el caso de Fedea, considera que el eventual peaje de las autovías podría ser “modesto” dado que el grueso de la red “ya está construida y amortizada”.

Según propone, su cálculo podría basarse en tres aspectos, tales como el daño que el vehículo causa en la vía, el resto de costes de mantenimiento y operación que no dependen del vehículo, y un recargo puntual por congestión en las zonas y franjas horarias en las que fuera preciso.

La fundación defiende el cobro de peaje en todas las carreteras de alta capacidad en el marco de la necesidad de “priorizar un eficiente mantenimiento de la red de infraestructuras y garantizar su financiación” que detecta el estudio “Algunas propuestas para una revisión de la política de infraestructuras” realizado por Ginés de Rus y Ángel de la Fuente.

RENTABILIDAD Y CONCURRENCIA PRIVADA

Entre el resto de aspectos de la política de infraestructuras que el estudio de Fedea estima es preciso revisar figura la planificación y rentabilidad de los proyectos y el sistema para canalizar la inversión privada.

Así, el informe señala la necesidad de “reforzar” la planificación de las infraestructuras, “separando las tareas de evaluación económica del ámbito político de selección de los proyectos”.

Para ello, recomienda constituir una agencia independiente de evaluación y fijar como condición obligatoria para aprobar un proyectos “que supere un umbral mínimo de rentabilidad social”.

De esta forma, Fedea pretende revertir la actual situación en la que, según denuncia, “muchas obras se construyen sin una evaluación económica seria, fruto de equilibrios políticos con alto coste social, de presiones y acuerdos que dejan la racionalidad económica al margen, haciendo buena la teoría de la maximización de la probabilidad de reelección para explicar las decisiones del Gobierno.

Respecto a la participación de la inversión privada, el estudio pide “modificarlo en profundidad”, para garantizar “un reparto más eficiente de los riesgos entre los distintos agentes, que permita seleccionar los mejores proyectos y minimizar costes”.

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