FCC

Una de cal y otra de arena. Así se pueden definir los resultados cosechados por FCC durante el primer semestre de 2019. Porque la compañía a los mandos del mexicano Carlos Slim está viendo como el duro plan de ajuste que llevó a cabo tras su aterrizaje está dando sus frutos, aunque con salvedades.

De entre todas las magnitudes económicas hay una que llama poderosamente la atención, y no es otra que la deuda financiera neta. En los últimos seis meses, ha pasado de 2.691,4 millones de euros a 2.972,2 millones de euros, es decir, que ha engordado en 280,8 millones de euros (un 10,4%). FCC justifica dicho incremento en la expansión del capital circulante (tener un fondo de maniobra positivo es una garantía para el buen funcionamiento de la empresa ya que sirve para asegurar el pago normal a proveedores y acreedores) y en inversiones para acelerar el crecimiento de la compañía.

El dinero recaudado por la venta de Aqualia iba a ser destinado a reducir la deuda aunque más bien se ha destinado a inversiones

Más allá del porcentaje en sí, lo que llama la atención es que cuando FCC vendió el 49% de Aqualia al fondo IFM Investors por 1.024 millones de euros en septiembre de 2018, la constructora indicó que la mayor parte de ese dinero tendría como destino la reducción de la deuda y, en menor medida, a atender necesidades corporativas de la compañía. Visto lo visto, la compañía ha decidido dar la vuelta a la tortilla.

LOS VAIVENES DE FCC

Si repasamos el resto de datos, el resultado neto atribuible de enero a junio de 2019 fue de 128,9 millones de euros, es decir, un 15% inferior respecto a los 151,7 millones del mismo periodo de 2018. Entonces, el crecimiento referido al año anterior había sido del 168%. ¿Motivo? Por el aumento de 27,8 millones de euros correspondientes a los accionistas minoritarios ubicados principalmente en el área de agua, según FCC.

Por lo que respecta al beneficio bruto operativo (ebitda), en los seis primeros meses de 2019 ha crecido un 9,3% para situarse en 461,3 millones de euros. En 2018, dicho incremento respecto al año anterior había sido de un 12,3%. Y los ingresos del grupo han dado un salto del 5,5%, para llegar a los 2.993 millones (un año antes habían sido de 2.838 millones). En esta ocasión, el incremento respecto a 2017 fue de sólo un 1,7%.

Por líneas de negocio, medio ambiente sigue a la cabeza como el principal generador de ebitda aunque su porcentaje ha bajado desde el 50,2% del primer trimestre de 2018 al 48,9% en el mismo periodo de 2019. También ha caído el peso de cemento (del 9,3% al 9%). Por el contrario, ha aumentado la aportación al ebitda de las divisiones de agua (del 26,9% al 27,4%) y de construcción (del 9% al 10,1%). Servicios corporativos se ha mantenido a la par (4,6%).

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Por lo que respecta a las áreas geográficas, cabe resaltar en términos de ingresos, que España sigue siendo el mercado dominante, al representar el 55% de las ventas (en el mismo periodo del año anterior era del 54,8%). También se ha producido un aumento en Oriente Medio y África (los contratos que Aqualia gestiona en la península Arábiga superan los 600 millones de euros), mientras que en el Reino Unido ha tenido lugar un descenso desde el 13,2% al 12,8%.

De la cartera de ingresos de 30.690,8 millones a finales de junio de 2019 (+5,9% respecto al mismo periodo del año anterior) destaca el crecimiento del 11,3% en Construcción. Ahí Construcción ha sido el ‘jugador’ más relevante, con un crecimiento del 11,3%, y España su MVP, con un incremento del 67,9%. Las obras en el estadio del Real Madrid y el proyecto de construcción del corredor de Alta Velocidad entre Murcia y Almería han sido sus principales impulsores.