Orange
Jean-François Fallacher, consejero delegado de Orange España

Hace unos meses MERCA2 se hacía eco sobre un informe de 2016 emitido por el departamento de análisis de BBVA que pronosticaba, de manera garrafal, que MásMóvil era una compañía sin recorrido. Falló. Aunque también dejaba entrever que la estrategia mayorista de Orange con respecto al operador amarillo podría generar un arma de doble filo. Ahí acertó.

De vuelta a la actualidad, el nuevo consejero delegado de Orange España, Jean-François Fallacher, simpatiza con la idea que dejaron los analistas hace 4 años. “Subrayamos que, en nuestra opinión, Orange está dando un paso peligroso hacia la creación de un agresivo cuarto operador en España a cambio de asegurar el crecimiento a corto plazo”. Así de contundente era el informe de BBVA en la parte que sí acertaron. Puesto que las artes adivinatorias sobre MásMóvil no se llevaron a buen puerto.

Bajo este escenario, según ha podido saber MERCA2 en fuentes conocedoras de la situación, el máximo responsable del operador naranja en nuestro país ha hecho saber a su equipo que deben revisar la estrategia mayorista.

Esto se produce en un contexto de consolidación del mercado donde, más pronto que tarde, MásMóvil entrará en un proceso de fusión/compra con otra compañía. Muchas miradas tornan a Vodafone. Por este motivo, la estrategia mayorista de Orange entraría en conflicto, puesto que engordaría sobre su red a un competidor que le sobrepasaría en diferentes frentes de negocio.

De esta manera, Fallacher habría pedido a su equipo trabajar en mejorar las redes y, a su vez, aumentar el esfuerzo inversor en materia de infraestructura. De esta manera se pretende poner el foco en un desarrollo propio, más que en el crecimiento de terceros que, hasta ahora, es cierto que estaba dando importantes rendimientos. Aunque en las cuentas del último trimestre, los ingresos por servicios mayoristas cayeron casi un 5%.

Desde Orange se apresuraron en justificar la caída de esta área de negocio en la falta de roaming por la ausencia de turismo. En realidad, esta situación quedaría en parte compensada por el propio ‘roaming out’. Por lo tanto, también habría impactado la caída de negocio, propia de la contracción que vive la economía española en su conjunto.

Y al margen del propio roaming, y retomando el informe garrafal, MásMóvil sigue siendo un problema por su capacidad de robar clientes, sobre todo a Orange. Además lo consigue en zonas donde antes no llegaba. Cosas de los acuerdos mayoristas.

ORANGE ANTE UN NUEVO ESCENARIO

Esta situación que aborda el nuevo CEO de Orange España tiene un contexto muy claro: la posible unión de Vodafone y MásMóvil y cómo quedaría el operador naranja. En primer lugar, atado ante los acuerdos que tiene con la compañía que dirige Meinrad Spenger en el despliegue de redes. Sobre todo los que están firmados a largo plazo. Y, por otro lado, los que también tiene con el operador rojo, en este caso en el negocio fijo de fibra.

Por lo tanto, Orange pondría la cama (redes) en el matrimonio del que pasaría a ser su principal competidor. Básicamente porque, según cuentan fuentes del sector a MERCA2, la caja de la filial francesa no está para grandes alegrías y, en principio, ellos están descartados ante posibles procesos de compra. Algo, además, que no acaban de ver con entusiasmo desde la matriz.

UNA CALMA TENSA

Por lo que respecta a los resultados presentados hace unos días, Orange España ha registrado unos ingresos de 3.739 millones de euros en los primeros nueve meses de 2020, un 5% menos que en el mismo periodo del año anterior, debido a la incertidumbre económica causada por la pandemia. Durante el tercer trimestre del año, los ingresos alcanzaron la cifra de 1.237 millones de euros, con un retroceso del 3,5% respecto al mismo periodo de 2019.

En cuanto a ventas por equipamiento, la compañía ha conseguido revertir la tendencia negativa, Así, mientras en los primeros nueve meses, los ingresos se han reducido en un 9,8% hasta los 408 millones, en el último trimestre, estos han aumentado un 7% hasta los 145 millones.

En lo que se refiere al segmento convergente, en el que se encuentra ya el 85% de los clientes de banda ancha fija, las ofertas de las distintas marcas de Orange aportaron unos ingresos de 1.508 millones de euros hasta septiembre de 2020, un 3,8% menos que en los primeros nueve meses del año anterior. Entre julio y septiembre, los ingresos convergentes fueron de 488 millones de euros, con un retroceso del 5,8% interanual.

La compañía cuenta ya con más de 20 millones clientes a 30 de septiembre de 2020, de los que 16.021.000 son clientes de servicios móviles y 3.992.000 de banda ancha fija. En el último trimestre, Orange ha registrado una portabilidad positiva tanto en móvil como en fijo, del 8% y el 15%, respectivamente.