Federico Jiménez Losantos había puesto sus esperanzas en la ampliación de capital de Libertad Digital S.A. por la que pensaba capitalizar 3,2 millones de euros. La pasada semana el grupo mediático concluyó su periodo “con el que resistir a Podemos” cosechando el interés de novecientos inversores que han participado en la citada ampliación, “que no ha acabado completándose” tal y como señalan fuentes cercanas al grupo a Merca2.es.

El locutor estrella de esRadio había señalado que no buscaban inversores para pagar deudas atrasadas, ya que las distintas áreas del grupo habían cerrado 2015 en números negros, sino para consolidar las inversiones en proyectos futuros. ¿En qué tipo de inversiones piensan Federico, Luis Rodríguez o Javier Somalo?

El grupo quiere impulsar su cadena de TV en Movistar TV para facilitar a los fieles de losantos su cita matinal con el turolense

En principio que las tareas han sido tres: el rediseño del portal Libertad Digital, que en número de lectores había perdido comba ante el ímpetu de nuevos proyectos con una línea editorial similar como El Español u OK Diario. El retorno de Libertad Digital TV, que tras su ruinoso paso por la TDT (que obligó al grupo a vender las licencias madrileñas) ha regresado como marca propia dentro de la oferta de Movistar TV. Y el impuso al Club de Lectores de Libertad Digital, que servirá todos los meses un boletín con ideas liberales de diversos think tanks internacionales por diez euros al mes.

¿Son suficientes todas estas operaciones para resistir a los nuevos tiempos? Es evidente que no, pero Libertad Digital quiere primar más la influencia de Federico y su proyecto liberal que competir en número de lectores u oyentes, que dependen como bien sabe de millonarias compras de tráfico, de la prostitución del titular para acaparar clicks virales o del alquiler de postes radiofónicos.

Es Radio espera como agua de mayo el próximo EGM, con el que al fin esperan llegar siquiera al medio millón de oyentes diarios. Pero la cadena de emisoras cuenta con un lastre: sus apenas cuarenta postes le imposibilitan tutear a rivales que sobrepasan las doscientas señales, por lo cual Federico sigue sin poder escucharse por los medios tradicionales en varias comunidades autónomas.

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Alberto Recarte dimitió como consejero del grupo Libertad Digital tras ser imputado en el caso de las Tarjetas Black de Caja Madrid

Libertad Digital TV tampoco ha sido resucitada para ser rentable, sino para servir de plataforma con la cual sus fieles puedan seguir su cita matinal con Federico sin tener que recurrir a los recursos online. ¿Resistirán Federico y compañía al futuro? No lo sabemos, pero por lo pronto Libertad Digital es minuciosa en desmentir crisis económicas con las que algunos les tiran los trastos a la cabeza porque se podría hacer una lectura sencilla: LD no funciona porque no cuenta con los supuestos favores pasados de organismos públicos gestionados por el Partido Popular.

A Federico, que siempre se ha enorgullecido por negarse a “venderse” a favores políticos, le molestó y mucho que El País publicase que la caja B del PP había inyectado casi medio millón de euros en su anterior ampliación de capital. El turolense amenazó con demandar a Prisa, pero cuando supo de primera mano que esta operación iba a llevarse a los tribunales, se excusó con que no sabía nada. ¿Tampoco lo sabía el fundador y ex presidente del grupo Alberto Recarte, que dimitió como consejero del grupo en 2013 y luego se vio salpicado por las tarjetas black?