En el momento de terminar de escribir estas líneas aún no habían firmado nada, pero Euskaltel y Orange están ultimando un gran acuerdo de compartición de fibra óptica hasta el hogar (FTTH) que permitirá ampliar la huella de los vascos en sus zonas de influencia y, a cambio, crecer de la mano de los franceses fuera de su territorio natural.

La operación se está negociando al mismo tiempo que se sigue discutiendo la posible fusión con Telecable. De cerrarse los dos pactos al mismo tiempo, veríamos un coloso enorme en el norte de España, con una facturación de 750 millones y, lo que es más importante, un ebitda de unos 250 millones.

Esto implicaría que, aunque MásMóvil seguiría siendo el cuarto operador por número de clientes y por facturación, el nuevo grupo le batiría de lejos por rentabilidad y expectativas de futuro.

El pacto de Don Pelayo

La compra de Telecable y la ampliación a Cantabria y el despliegue por el sur es un proyecto que, con mucha sorna, en el sector ha empezado a llamarse El pacto de Don Pelayo, por lo de empezar desde Asturias a tirarle piedras al invasor arribista.

¿En qué consiste el nuevo acuerdo de coinversión en fibra? Fuentes familiarizadas con las negociaciones confirmaron a merca2.es que el objetivo del acuerdo no es tan diferente a cualquiera de los que los galos tienen ya firmados con Vodafone y con MásMóvil.

Si los amarillos tienen firmado con los naranjas un acuerdo por el cuál ellos invertirán en zonas de baja competencia a cambio de acceso a zonas de alta competencia, el nuevo pacto será prácticamente un reflejo de eso.

Todo apunta a que Euskaltel tiene bastante amarrado un acuerdo con el gobierno cántabro de Miguel Ángel Revilla para realizar un gran despliegue de fibra óptica en la región a través del operador local Ibiocom, dirigido por Luis Marina. Si se cierra todo como está previsto, estas unidades inmobiliarias y otras que se desplieguen en otras zonas serían, a su vez, compartidas con Orange a cambio de mayor influencia en otros territorios.

El Rey en el Norte

El cable del norte suma cerca de millón y medio de hogares pasados, con una penetración muy alta. Si Euskaltel consigue acercarse a la enorme penetración de Vodafone en Cantabria, de algo menos de 200.000 hogares (sobre unos 240.000) -recordemos que fue una zona clásica de ONO-, estaríamos hablando de un número de hogares convergentes muy significativos.

No es descabellado, por tanto, pensar en un gran cable en el norte que se extienda desde A Coruña hasta Navarra y que entre en territorios como León, La Rioja o Burgos, por mencionar unos pocos.

Este gran cable tendría capacidad, además, en telefonía móvil. Los operadores del norte tienen frecuencias en 2600 y los vascos firmaron recientemente un macroacuerdo para acceder a las torres de Telxius para efectuar despliegues. Pero es que, además, tienen un acuerdo mayorista bastante bueno con Orange. Y, lo que es mejor, en caso de que compren Telecable, ésta tiene un acuerdo aún mejor con Movistar.

Así las cosas, nos encontraríamos con un rival con mucho más calado que MásMóvil, con tres marcas para elegir (si no deciden lanzar una cuarta), con todo el fútbol (vía Telecable), con capacidad demostrada de proveer el servicio, con poca o ninguna gana de entrar en guerras de precios en sus territorios de origen pero con ganas de marcha en aquellos en los que aún no están presentes.

El dominó de los ‘Stark’

Es verdad que para ver este ‘cuarto operador alternativo’ tendríamos que ver varias piezas del dominó cayendo juntas, y que esto no es fácil. Kutxa, empeñada en utilizar Euskaltel como herramienta política, deberá asumir la presencia de Zegona en la compañía. Los fondos que la controlan en su mayoría exigen desde hace meses que la compañía sea gestionada como un negocio y no como un cortijo, aunque sólo sea fuera de Euskadi.

Francisco Arteche, nuevo CEO de la vasca, deberá mostrar altitud de miras y entender que tiene un negocio entre manos capaz de ser un auténtico competidor nacional y con capacidad de dispararse en bolsa.

Si la mera especulación sobre fusión con Telecable ya disparó una acción que hasta entonces iba en barrena, ¿qué no pasará con la tanto tiempo soñada fusión del norte y con un gran acuerdo que permita generar un competidor nacional con muchos más mimbres que MásMóvil para luchar por el cuarto puesto?

“No sé si tendrían que lanzar una marca propia fuera de su territorio natural. Crear una marca cuesta mucho dinero y, en lugar de eso, podrían utilizar tanto Telecable como R, que son neutras y no generan ningún rechazo. Lo importante es que ofrezcan servicios diferenciales y tienen las piezas para hacerlo. Mucho más que MásMóvil”, explica el antiguo CEO de una gran teleco, que prefiere conservar el anonimato.

En terminología de Juego de Tronos, estamos a punto de ver un nuevo Rey en el Norte. Esta por ver si será Robb Stark, con la Kutxa como anfitriona de una boda roja, o si en cambio veremos a un John Nieve subido a lomos de un dragón.

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