Las grandes cerveceras como Mahou o Heineken se han rendido al poder de las cervezas artesanas. Pero no son las únicas. La última ha sido Hijos de Rivera, matriz de Estrella Galicia, que se ha hecho con el 48,94% en la compañía portuguesa Fábrica de Cervejas Portuense, una microcervecería que desde 2016 forma parte del movimiento artesanal que se desarrolla en el país vecino.

Ubicada en Oporto, produce y comercializa diversas variedades cerveceras como Vienna, IPA o Imperial Stout, bajo la marca Nortada. Su producción anual rondará este año los 600.000 litros y espera alcanzar una facturación de 2 millones de euros. Esta inversión, de la que la empresa no ha desvelado el importe, se enmarca y encaja de forma natural en la estrategia de la compañía ya que Estrella Galicia nació en 1906 de un emprendedor artesano con una clara vocación cervecera, según la cervecera. 

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Hijos de Rivera ha mantenido siempre abierta la puerta a posibles incorporaciones internacionales al grupo empresarial que compartan sus valores y su filosofía como cervecera big craft, un concepto bajo el que se sitúa esta firma familiar y de tradición centenaria.

No es su primera incursión en el mundo artesanal. Hace dos años, la matriz de Estrella Galicia compró una participación del 32% en la cervecera artesana irlandesa Carlow Brewing Company, una empresa familiar que comenzó hace más de 20 años a elaborar cervezas artesanas en el mercado irlandés y que se ha situado a la cabeza de este movimiento en Europa a través de sus cervezas O´Hara’s, marca emblema de la compañía que produce cervezas tradicionales irlandesas.

MAHOU Y HENEKEN ENTRAN EN EL MUNDO ARTESANAL

En julio, Mahou compró el 70% de Brutus y reforzó su presencia en establecimientos de hostelería de tendencia a través de una marca moderna y cosmopolita que apela a la diferenciación desde una estética muy cuidada y un posicionamiento Premium en el mercado. Brutus se produce en las instalaciones del grupo en Alovera (Guadalajara).

Tampoco es su primera vez. Sus incursiones en este mercado van más allá. En 2014 ya compró Founders. Más tarde se hizo con Nómada (2016) y Avery Brewing (2017). De hecho, el grupo tiene hub para los productores de este tipo de cerveza. 

Lo cierto es que ninguna de las grandes cerveceras imaginaba hace años que esas pequeñas fábricas de cervezas artesanales llegarían a hacerles sombra, llegando incluso a rivalizar con ellas. Tal ha sido el auge de estas que han decidido comérselas. A principios de 2017, el grupo de Budweiser compró La Virgen. Más tarde, Heineken adquirió el 51% de La Cibeles Molson Coors se hizo con el 51% de la toledana La Sagra. Movimientos que parece que no vayan a cesar en el sector.

Si bien es cierto, muchas de las grandes cerveceras han intentado entrar con sus producciones en el segmento de las cervezas artesanas lanzando sus propios productos y combinando sabores. Estrella Galicia ha sido de las más innovadoras con sus cervezas sabor a percebes o a pimientos de Padrón. Mahou también ha experimentado con marcas como Barrica o Maestra.

Actualmente el entorno de consumo ayuda para lanzarse a realizar compras. En 2018 se superaron por primera vez en España los 40 millones de hectolitros, lo que representa un incremento del 1,5% respecto a 2017. Así, además del turismo, ha sido fundamental la hostelería, cuyas ventas han crecido un 3,4%, y la estabilidad económica y fiscal, según se desprende del informe socieconómico de Cerveceros de España.

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