La gripe es un proceso vírico que puede llamar a tu puerta cada año. Hay vacunas anuales para que no la cojas o sus efectos sean menos fuertes. Una gripe puede dejarte tumbado durante más de una semana con fiebre, náuseas, vómitos o dolores musculares entre otros síntomas nada agradables. Cuando tienes fiebre, debes recordar tomar mucha agua, aunque no te apetezca y así evitar que tu organismo se deshidrate.

Sin embargo, hay pequeños hábitos y remedios para intentar tener menos factores de riesgo a la hora de contraer el virus y pasar un invierno tan solo disfrutando del frío. Es en la segunda semana de febrero cuando más niveles de gripes se detectan, no obstante, deberías ser siempre precavido.

No se trata de hacer cosas complicadas, al revés, unos buenos hábitos tanto de higiene personal como de limpieza del hogar pueden librarte de muchas enfermedades y puede que no lo sepas. Veamos qué se puede hacer para prevenir la gripe.

Contacto personal

resfriado y mocos

Hay algo que es obvio cuando ves a alguien que tiene la gripe, no le beses ni tengas traspasos de fluidos corporales. La gripe se contagia fácilmente y si estás cuidando a un familiar que la padece debes extremar las medidas higiénicas y de contacto para no contraerla.

Si es el caso inverso y eres tú quien la tiene procura llevar siempre pañuelos desechables para ponerlos delante cuando estornudes o tosas. Hay que ser consciente de que cuando se está enfermo y es contagioso debes mantener unas distancias con los que están sanos. Los pañuelos no deben estar acumulados en el suelo cuando estás malo. Lo normal, si llevas unos días en cama, es tener una torre de clínex al lado. Evita eso y busca una bolsa para tirarlos en el momento de ser usados.