La crisis sanitaria provocada por el coronavirus ha retrasado la trasposición a la legislación española de los planes de pensiones paneuropeos, que todos los países europeos estarán obligados a ofrecer antes de junio de 2022.

El pasado 20 de junio se cumplió el primero de los tres años de plazo que el Parlamento Europeo dio a los países miembros para aplicar el Reglamento Europeo de un Producto Paneuropeo de Pensiones, cuyo objetivo es incrementar la oferta de planes de pensiones más baratos que incentiven el ahorro de jóvenes y trabajadores ante la jubilación.

“Si en 2019 el retraso vino provocado por la demora en la formación de Gobierno, este año ha sido el Covid-19 la que ha pospuesto otra vez su llegada a nuestro país y no se prevé, debido al trámite parlamentario que conlleva, que se puedan comercializar antes de 2022”, ha señalado el consejero delegado del roboadvisor Feelcapital, Antonio Banda.

Esto ha impedido a las gestoras españolas solicitar la inscripción de estos productos de ahorro para ofrecérselos a los más de 9,5 millones de partícipes españoles y acceder a un mercado de 3 billones euros millones de euros.

Las gestoras españolas, al igual que las de otros países europeos, tienen la oportunidad de acceder a todos los mercados de la Unión Europea y aumentar la competencia entre los planes de pensiones ofertando productos con costes más bajos a todos los ciudadanos.

COMISIÓN MÁXIMA DEL 1%

Pese a que la fiscalidad la fijará cada país, las comisiones máximas de estos fondos no podrán superar el 1% del dinero invertido. En España, hay 106.000 millones de euros invertidos en manos de más 9,5 millones de partícipes, mientras que en el conjunto de Europa suman 2.986.000 millones, según datos de Inverco y el Banco Central Europeo.

“Estos retrasos perjudican al ahorrador porque cuando se abra el mercado a otras gestoras internacionales bajarán los precios. Cuanto más se tarde en trasponer la norma, peor para todos, también para las gestoras”, ha señalado Banda.

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