España registró en el segundo trimestre del año una caída de las horas trabajadas del 25,9% en comparación con el trimestre anterior debido a las restricciones para atajar la propagación del coronavirus, el mayor desplome de todos los registrados en la Unión Europea, según los datos publicados este jueves por la oficina de estadística europea Eurostat.

Después de España, los mayores descensos en las horas trabajadas entre abril y junio fueron los de Portugal (-23,3%), Grecia (-21%), Irlanda (-20,7%) y Chipre (-20,4%). Por contra, los países con unas caídas menos acusadas en este indicador fueron Croacia (-2,1%), Suecia (-2,8%), Luxemburgo (-4,4%), Dinamarca y Países Bajos (ambos con -4,5%).

Todos los Estados miembros del bloque con datos disponibles experimentaron en el segundo trimestre caídas de las horas totales trabajadas y esto supone el segundo trimestre consecutivo con descensos en este dato también para todos, excepto en el caso de Finlandia.

En consecuencia, las horas trabajadas en el conjunto de la Unión Europea se desplomaron un 11,2% entre abril y junio, en comparación con las registradas entre enero y marzo, lo que significa que se han situado en un nivel “sustancialmente inferior” al observado durante la crisis de deuda, según Eurostat.

Los datos de la oficina comunitaria de estadística también arrojan un aumento de las ausencias en el trabajo en el segundo trimestre, que crecieron hasta alcanzar al término de estos meses los 40,9 millones de casos.

Eurostat ha explicado que este comportamiento se debe “casi exclusivamente” al “acusado incremento” de los despidos temporales, que pasaron de los 2,4 millones del primer trimestre a los 19,3 millones en los tres meses posteriores.

De nuevo, España se encuentra con un 27,9% entre los países de la UE con mayor tasa de ausencias en el trabajo, sólo superada en esta ocasión por Grecia (39,6%) y Chipre (32%), pero levemente por delante de Francia (27,7%).

Por otro lado, la demanda de empleo insatisfecha en todo el bloque se elevó hasta las 29,6 millones de personas en el segundo trimestre, una cifra que representa el 14% de toda la población activa y se sitúa 1,2 puntos porcentuales por encima de la registrada en el primer trimestre del año.

El único país que no ha experimentado un aumento de este indicador en fue Letonia (-0,6 puntos porcentuales). En el resto de los socios comunitarios se registraron incrementos de su demanda de empleo insatisfecha y los mayores crecimientos fueron los de Irlanda (3,4 puntos), Italia y Austria (2,6 puntos) y España (2,4 puntos).