A sus 71 años Enric Sopena le sigue molestando, como a todos, que le etiqueten como periodista de partido. Pero es evidente que el currículum de este periodista catalán está ligado al cambio de Gobierno en 1982, que repercutió directamente en su carrera: en 1983 se convierte en director de informativos de TVE en Catalunya, en 1985 se pone al frente de los Telediarios a nivel nacional, en 1989 accede a la dirección de RNE y entre 1990 y 1996, año del triunfo de Aznar, dirige el Centro Territorial de TVE en Catalunya. Desde entonces se colocó al frente de COM Rádio, con evidentes conexiones con el PSC pese a su titularidad pública.

Pero también es cierto que Sopena ha sufrido la negra mano de la censura por esta etiqueta: en 2001 la recién privatizada Telefónica veta su presencia en Onda Cero por motivos políticos al igual que María Antonia Iglesias y Julia Navarro. La lista negra le quitó el trabajo a un molesto Sopena que señalaba ante El País “que es un hecho que fui llamado y después mi participación fue aplazada. Me siento objetivamente vetado (…) Me siento objeto de un veto que no ha sido levantado por parte del Gobierno, a pesar de los esfuerzos que ha hecho Victoria Prego para evitarlo”.

Enric Sopena sufrió el brazo censor del Gobierno de Aznar en 2001

Pero esta no fue la primera ni la última vez que Sopena vio la ferocidad de la censura: hace dos meses Cuéntame cómo pasó le llamó para que participase en un episodio, le envió un guión para que se interpretase a sí mismo y le marcó día y hora para la grabación. Eso sí, Sopena fue convocado pocas horas después con un evidente tufo a censura gubernamental por parte de los hombres de Mariano Rajoy.

Eso sí, Sopena tras lo de Onda Cero siguió trabajando y alcanzó cierta popularidad gracias a su participación en tertulias como Día a día, 59 segundos o La Noria, que le dieron una gran relevancia. Ya en 2005, con un asfixiante dominio de portales conservadores en nuestro país (Libertad Digital, Estrella Digital, El Semanal Digital y El Confidencial Digital), nacía El Plural. Y lo hacía por el desdén de grupos como Prisa hacia la red, por lo cual Lavinia (fundada por varios ex políticos del PSC y adjudicataria de varios contratos bajo el Gobierno Zapatero) ponía en marcha un periódico digital que “conjugará la información con la opinión y procurará ofrecer a sus lectores noticias propias de interés general”.

El Plural nació en 2005 bajo la dirección de Enric Sopena

La nómina de tertulianos se adaptaba a los cánones: Carlos Carnicero, Jordi García Soler, Antonio San José, Eduardo Madina, Victoria Lafora, Elena Martí y Esther Jaén, colaboradores del primer proyecto progresista profesional de la red en nuestro país, que solo contaba con encomiables proyectos amateurs como Rebelión o Kaos en la red. Y El Plural fue un soplo de aire fresco que comenzó a denunciar algunos escándalos que han revolucionado la vida pública española en la última década. Es cierto que los clichés seguirán persiguiendo a Sopena: el famoso gol de Butragueño del 86 con el lema “vota PSOE”, escrito sin duda por algún enemigo interno de TVE, las loas a Escrivá de Balaguer en La Vanguardia franquista, las acusaciones de “censor” de su ex amigo Carlos Carnicero, la condena tras pulso judicial con Alcaraz de la AVT o la presentación de actos electorales de Pere Navarro cuando fue candidato por el PSC.

Pero Sopena siempre ha demostrado una gran valentía como cuando en 2010 se hizo con la mayoría de acciones de su periódico en plena crisis. En la última Junta General de Accionistas éstos le aceptaron su dimisión por jubilación pese a lo cual se mantendrá como principal accionista de El Plural, su columnista estrella y en el nuevo Presidente ad meritum. Angélica Rubio, hasta ahora coordinadora de economía, le sustituye en el cargo. Esta periodista accedió a la camarilla de comunicación de Zapatero en el año 2000 tras pasar por la SER en León y en 2004 ascendió a un cargo dentro de la Secretaría del Estado de Comunicación en Moncloa. En los últimos tiempos se le ha visto en Al rojo vivo de La Sexta y a partir de ahora intentará mantener el prestigio de El Plural, periódico de la que es segunda máxima accionista. Es cierto que en los últimos tiempos medios como El Diario, infoLibre y Público, nacidos por el desguace del papel de Roures con diversas características, le han hecho cierta sombra. Pero hoy en día El Plural es un medio respetado, influyente y saneado

Angélica Rubio le sustituye al frente de El Plural

Angélica ha saludado a sus lectores tras el nombramiento a su manera: “Culminamos una primera fase de cambios en la que han entrado nuevos accionistas, hemos incorporado secciones y nuevas firmas. Hemos incorporado a Andaluces.es con un periodista de gran trayectoria como Antonio Avendaño, recientemente hemos dado la bienvenida a Jordi Mercader, firma de lujo para estar al día de la convulsa actualidad catalana, y hemos alcanzado un acuerdo de intercambio de contenidos con una de las grandes cabeceras de este país: El Periódico de Catalunya”.

Enric, que demostró cierto hartazgo hace unos meses cuando enarboló una defensa de Pedro Sánchez ante el linchamiento por parte de un aparato liderado en la sombra por Susana Díaz, señaló que su adiós está motivado por un problema de salud: “En todo caso, debo decir que desde hace un par de años, me bombardea una pérdida de memoria. Pero mi médico e investigador, el doctor Fernando Anaya, del Hospital Gregorio Marañón, ha conseguido frenar esa peligrosa deriva, que pretendía acabar conmigo. En tiempo de recortes, no lo ha logrado. Pero ya no soy lo que fui, y esto es lo que hay. No obstante, he creído que ya no debo seguir siendo director del último periódico de mi vida. Probablemente”.

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