Endesa
Central de Almaraz | Imagen/Foro Nuclear

La primavera de este año estuvo marcada por la polémica sobre el cierre de centrales nucleares o, mejor dicho, sobre la ampliación de su vida útil. Endesa e Iberdrola tenían posiciones encontradas, básicamente por los periodos de amortización y cómo impactaba eso en el negocio. En cuanto al uso de las centrales, hay pocas dudas, ambas compañías necesitan esta tecnología para producir electricidad.

El primero en dejar clara la situación fue Iberdrola. La compañía dirigida por Ignacio Sánchez Galán produjo con energía nuclear la mitad de su electricidad en los primeros seis meses del año, tal y como publicó MERCA2. Ahora, una vez que su gran competidor ha presentado las cuentas del primer semestre, queda claro que el uso de la nuclear en 2019 va camino de batir su consumo con respecto al ejercicio anterior.

En concreto, Endesa produjo en el primer semestre 13.212 GWh de electricidad con nuclear, un ascenso del 12,3% con respecto al mismo periodo del año anterior. Unas cifras similares a las de Iberdrola, que produjo 12.375 GWh, exactamente un 12,3% más que el ejercicio precedente.

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No obstante, el reverso de esta situación es que Endesa todavía tiene una alta producción de electricidad basada en carbón. Así, durante los primeros meses del año generó 4.116 GWh con este tecnología, que si bien representa un descenso del 48% con respecto al mismo periodo del año pasado, entre carbón y nuclear la compañía dirigida por José Bogas produjo el 70% de su electricidad con dos tecnologías muy polémicas.

Por lo que respecta al carbón, es cierto que ahora mismo ahoga sus últimos rescoldos en unas centrales que marchitarán en breve. Y en cuanto a la nuclear, quizá el debate ideológico se ha apoderado de la realidad: las renovables necesitan tecnologías de respaldo y los ciclos de gas tampoco son la mejor alternativa.

De hecho, como sucede en el caso de Iberdrola, ha habido un aumento considerable en el uso de estas centrales. No tan disparatado como los vascos, que elevan la producción con esta tecnología al 153%, pero sí pronunciado. En concreto, Endesa produjo 2.456 GWh con gas, un 40% más que el mismo periodo del año pasado.

LOS NÚMEROS DE ENDESA

Al margen de la producción, por lo que respecta a los números de Endesa en los primeros seis meses del año, la energética obtuvo un beneficio neto de 776 millones de euros en el primer semestre del año, lo que representa un incremento del 3% con respecto al mismo periodo del ejercicio anterior, impulsada por el negocio liberalizado, y reafirmó sus objetivos para 2019.

El grupo destacó que a estos resultados, además de la buena evolución del mercado liberalizado, contribuyó la estabilidad del mercado regulado y el esfuerzo de contención de costes, que han sido también clave de un periodo en el que, además, Endesa ha incrementado sustancialmente sus inversiones, especialmente para acelerar el desarrollo de los 879 megavatios (MW) de energías renovables que se adjudicó en las subastas de 2017 y que espera que entren en funcionamiento antes de finales de año.

Endesa indicó que estos resultados alcanzados a junio le permiten mostrarse confiada en la consecución de los objetivos comunicados al mercado para este año, con una previsión de un beneficio neto de 1.500 millones de euros y un Ebitda de 3.700 millones de euros.

La compañía señaló que la primera mitad del año ha estado marcada por “una significativa caída” de la demanda de energía eléctrica como consecuencia de las altas temperaturas del periodo y del impacto de la ralentización de la economía sobre el consumo de las grandes empresas.