Representación de cómo se practica el comercio electrónico. /José Alfredo 9710 (Wikimedia)

En distintos juicios se están presentando emails como prueba judicial, sobre todo “se están utilizando correos electrónicos para demostrar que hubo negociación individual con el cliente” y que por tanto este era consciente de lo que implicaba jurídica y económicamente el contrato que iba a firmar.

Es lo que sostiene el perito informático colegiado Pedro de la Torre, fundador de la consultora Indalics, en un artículo publicado en el portal de divulgación jurídica elderecho.com.

Se están presentando emails como prueba de negociación individual con los clientes

Si hay pruebas que pueden ser falsificadas, los correos electrónicos no son una excepción y además resulta especialmente fácil manipularlos bajo determinado formato, alerta De la Torre.

Como sabe cualquier perito informático cualificado”, recuerda De la Torre, las copias de correos electrónicos que cualquier software de gestión de emails puede descargar para su almacenamiento en nuestros ordenadores desde el buzón “son totalmente falsificables” con el bloc de notas de Windows”.

En dicho bloc de notas se pueden alterar los datos que figuran en el código MIME de un email guardado en un archivo .eml. Datos tales como fecha y hora de envío, dirección de correo electrónico del emisor, contenido del propio mensaje, etcétera.

"Emails prueba judicial arroba"
Representación del correo electrónico. Luis Xavi 1630 (Wikimedia).

El código MIME (Multipurpose Internet Mail Extensions, en inglés) son convenciones dirigidas al intercambio de archivos de texto, audio, vídeo, etcétera a través de Internet.

Los clientes y servidores de correo electrónico convierten automáticamente desde y a formato MIME cuando envían o reciben emails, indica en su artículo.

También especifica que “prácticamente todos” los mensajes de correo electrónico escritos por personas en Internet y “una proporción considerable” de los emails generados automáticamente son transmitidos en formato MIME “a través de SMTP”.

Casi todos los emails son transmitidos en formato MIME

El SMTP (Simple Mail Transfer Protocol, en inglés) es, como indican sus siglas, un protocolo mediante el cual se presta el servicio de intercambio de mensajes por Internet, el correo electrónico en definitiva.

Con el término SMTP, se matiza en el texto, también se alude a “otros sistemas similares que utilicen distintas tecnologías”.

Si luego observamos y comparamos el correo auténtico y el falsificado a través de un software de gestión de correo electrónico, podríamos concluir con rotundidad que simplemente se trata de dos correos diferentes y que ninguno de ellos parece manipulado.

Si observamos una muestra de un correo auténtico y otro falsificado con un ‘software’ de gestión de email no notaremos la diferencia

Sabiendo esto, ¿se puede colar como prueba en un proceso judicial un email falso? El perito es rotundo al respecto en el documento: “Si las evidencias digitales se han obtenido a partir de los archivos de un software de gestión de emails en un dispositivo electrónico” no “solo es posible” sino también tan sencillo como acabamos de relatar.

Está aumentando alarmantemente el número de falsos peritos informáticos que en la mayoría de los casos no están ni titulados o no tienen experiencia en este tipo de casos”, alerta el experto al final del artículo.

Si crear correos falsos es factible y sencillo si se aportan en las condiciones mencionadas y el número de falsos peritos aumenta, ¿no hay posibilidad alguna de validez probatoria para estos documentos?

“Está aumentando el número de falsos peritos”, alerta un experto

De la Torre ofrece una única salida: contar con los servicios de un perito informático capaz de obtener, evaluar y emitir un dictamen conforme al procedimiento establecido que para “extremar las precauciones”, esté colegiado.

"Emails prueba judicial martillo"
Elementos representativos de los tribunales. /Succo-Pixabay (Wikimedia).

Emails al rescate de una cláusula suelo

Lo que da pie al artículo firmado por De la Torre es una sentencia del Tribunal Supremo del pasado 9 de marzo subida a la Red por el Consejo General del Poder Judicial y que ha podido consultar merca2.

En ella el Alto Tribunal desestimó el recurso de casación interpuesto por dos personas contra una sentencia que daba la razón a la entidad bancaria en una disputa por la validez o invalidez de una cláusula suelo incluida en un contrato de préstamo hipotecario.

El Tribunal Supremo desestimó un recurso contra una cláusula suelo

Los demandantes exigían que se diera por nula la cláusula, se volviera a calcular el precio de la hipoteca y se les devolviera la cantidad correspondiente.

Esta sentencia del Supremo hace que llueva sobre mojado, porque los demandantes ya apelaron la misma ante la Audiencia Provincial de Teruel que dio la razón de nuevo a la entidad.

Los magistrados del Alto Tribunal entienden que la cláusula que los demandantes pretendían declarar nula “no estaba enmascarada entre una multitud de datos”, la notaria que autorizó la escritura declaró haberles “informado del préstamo y en concreto de la cláusula suelo”.

La cláusula “no estaba enmascarada” y la notaria informó a los demandantes, estima la sentencia

La sentencia también alude a unas “comunicaciones internas” entre la persona “que tramitó el préstamo a los demandantes y la matriz”. De la Torre habla en su artículo específicamente de “correos electrónicos” que demuestran que “se negoció individualmente el clausurado con el cliente”.

Preguntado por merca2 en qué se basa para considerar esas “comunicaciones internas” como emails, pues podían ser de otro tipo como llamadas telefónicas, el perito informático explica que “una comunicación telefónica, salvo que esté grabada y transcrita no tiene capacidad probatoria”.

Los correos electrónicos demuestran, según la misma sentencia, que hubo negociación individual

Y añade que “lo normal en este tipo de casos es que sean correos electrónicos internos entre los distintos miembros del banco”.

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