La bolsa española es la más rezagada entre las europeas en lo que va de año. Aunque son muchas las incógnitas que afectan a los mercados de renta variable (la guerra comercial, la crisis de Italia, el Brexit o el miedo a una recesión global) lo cierto es que España tiene sus propios problemas.

Desde hace más de un año, cuando el PSOE presentó una moción de censura contra el entonces presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, la incertidumbre se ha instaurado en el Gobierno y los números no acompañan.

Las dudas llevaron ese día (viernes 25 de mayo de 2018) al Ibex a reaccionar con una fuerte caída del 1,70% (cerrando en 9.826 puntos) mientras la prima de riesgo superaba los 100 puntos básicos. Desde ese viernes y hasta el siguiente jueves, la bolsa española perdió un 5,3% viéndose en una situación sin precedente en nuestro país.

El viernes 1 de junio de 2018 la moción se votó y salió adelante con 180 votos a favor. De manera que Pedro Sánchez se convertía en presidente del Gobierno. Esto dio una tregua al mercado, que cotizó con subidas durante un par de jornadas.

Sin embargo, desde ese día hasta ahora el selectivo pierde un 7% y se sitúa en el entorno de los 8.800 puntos. Esto son 1.000 puntos menos que entonces. Y es que este año la cosa no ha mejorado. El 5 de marzo de 2019, Sánchez disolvía las cortes y el 28 abril los españoles acudían a las urnas.

De nuevo, el vencedor era Pedro Sánchez, pero el problema es que España sigue sin Gobierno 125 días después y seguimos sin tener claro si finalmente en septiembre habrá Gobierno o los españoles estarán obligados a volver a las urnas al convocarse unas nuevas elecciones generales.

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Como la incertidumbre sigue latente, desde las elecciones generales hasta ahora, el Ibex 35 cae un 7,3%.

LAS CIFRAS NO AYUDAN

Los números tampoco están siendo buenos para la economía española en su conjunto. Según los últimos datos, la deuda pública alcanza su mayor subida en tres años (1,21 billones de euros). Y el Producto Interior Bruto (PIB) creció en el segundo trimestre dos décimas menos que en el primer trimestre (0,5%) su menor avance desde 2014.

La inversión inmobiliaria cae casi un 40% de enero a junio, hasta los 4.414 millones de euros, lo que supone un descenso del 39% respecto al mismo período del 2018. Y a su vez, las exportaciones también frenan y en junio se redujeron un 6,6% respecto a mayo.

Aunque en el conjunto de los seis primeros meses del año si han aumentado un 1,7% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Mientras que las importaciones subieron a un ritmo ligeramente menor (1,6%).

Además, el dato de desempleo conocido este mismo martes, tampoco gusta mucho. Y es que subió en 54.371 desempleados en agosto, su mayor ascenso en este mes desde 2010.

La que si está sacando provecho de este panorama es la prima de riesgo española que se mueve ahora en el entorno de los 84 puntos básicos. Desde que arrancara el año, España logra financiarse cada vez más barato por el incremento de la demanda de los títulos de deuda. Lo que lleva al bono de referencia español a zona de mínimos históricos (0,11%).

PERO LOS AVISOS NO CENSAN

Los avisos están llegando desde todas las instituciones. El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, alertaba sobre este asunto hace unos días, aprovechando su intervención en los cursos de verano de La Granda (Asturias).

En el encuentro avisaba del impacto de “la incertidumbre política” de algunos países en el gasto de las empresas. Y a continuación confirmaba la desaceleración económica de España.

Este mismo lunes, la ministra de Economía y Empresa en funciones, Nadia Calviño, aseguraba que la economía española y su previsión para el próximo año “sería más positiva” si el país contara con un Gobierno y tuviera “estabilidad” los próximos cuatro años, algo que le permitiría abordar los riesgos e incertidumbres a los que se enfrenta.

Sin embargo, Bruselas si confía en España. La Comisión Europea revisaba dos décimas al alza su previsión de crecimiento para España en 2019, confiando en que la economía se expandirá a un ritmo del 2,3%. Aunque mantenía sin cambios su pronóstico del 1,9% para 2020.