El Gobierno en funciones ha irrumpido en las negociaciones que mantiene BBVA con diversos inversores internacionales para vender los derechos de explotación de Madrid Nuevo Norte, proyecto inmobiliario antaño conocido como Operación Chamartín y que es el más importante de España con mas de tres millones de metros cuadrados de superficie edificable. 

Según han confirmado a MERCA2 fuentes financieras el Ejecutivo ha instado al banco que preside Carlos Torres a que rechace cualquier tipo de acuerdo con el fondo soberano de Qatar, tras constatar el interés del grupo árabe en adquirir el 75,5% del capital de la sociedad promotora (Distrito Castellana Norte) que posee BBVA.

El bloqueo gubernamental a Qatar Investment Authority no se ha hecho de forma oficial para no trasladar al mercado que desde el ámbito político existe una injerencia en las decisiones de las empresas, lo que podría ahuyentar a otros posibles inversores. 

“Se ha comunicado a BBVA mediante conversaciones informales que la entrada del fondo soberano catarí en este gran proyecto inmobiliario no es del agrado de La Moncloa y que rechace cualquier propuesta económica que ponga sobre la mesa”, explican las fuentes consultadas.

Esta negativa al desembarco del fondo dirigido por el jeque Hamad bin Jassem bin Jabr Al Thani en el nuevo desarrollo urbanístico de la capital se produce en un momento delicado en las relaciones entre el Gobierno y BBVA. 

La imputación de la entidad financiera por el caso de las escuchas ilegales presuntamente encargadas al ex comisario Villarejo han puesto en una situación muy complicada a Carlos Torres, que intenta eludir toda responsabilidad en el escándalo y convencer a las autoridades políticas y monetarias de que es el hombre adecuado para presidir la segunda entidad financiera más importante de España. De hecho, uno de los imputados es Antonio Béjar, que hasta hace unas semanas era el máximo responsable de Distrito Castellana Norte.

“Torres no va a hacer nada que moleste al Gobierno, especialmente ahora que estamos a las puertas de otras elecciones. La irrupción de un vehículo de inversión controlado por un estado no democrático en un desarrollo inmobiliario que ha tenido tantas dificultades para salir adelante, y que ha sufrido numerosos tiras y aflojas desde el ámbito político, sería un problema difícil de gestionar para un partido que se se presenta a la cita electoral reivindicando la palabra España y que cuestiona el carácter democrático de otras formaciones”, apuntan las fuentes consultadas. 

UNA OPORTUNIDAD PARA LA CANADIENSE BROOKFIELD

Uno de los beneficiados por este bloqueo podría ser el gigante financiero canadiense Brookfield, que también ha manifestado su interés por adquirir la participación de BBVA en Distrito Castellana Norte. Aunque se trata de un fondo de inversión extranjero su buena relación con el grupo ACS le sitúa en una buena posición para pujar sin ser vetado por el Ejecutivo, especialmente ahora que se han roto –al menos momentáneamente– las negociaciones entre el banco y Merlin Properties, la socimi más importante de España y que está controlada por el Santander.

El proyecto inmobiliario recibió el visto bueno del Ayuntamiento de Madrid el pasado julio, después de tres décadas de parálisis, modificaciones y cambios de nombre. La propuesta original ha sido descafeinada pero aún así el plan sigue siendo muy atractivo, al incluir la promoción de 10.500 viviendas y la reforma urbanística de una zona con un elevado potencial. El proyecto contempla, además, 1,6 millones de metros cuadrados destinados a espacios de uso terciario y 390.700 metros cuadrados de zonas verdes. 

LA REUNIÓN DE SÁNCHEZ CON EL JEQUE

El veto del Gobierno al fondo catarí se produce a pesar de que Pedro Sánchez se reunió en el Palacio de La Moncloa en septiembre de 2018 con al viceprimer ministro y ministro de Relaciones Exteriores de Qatar, el jeque Mohamed Bin Abdulrahman Bin Jassim Al-Thani, para, según indicó el Ejecutivo en un comunicado, “impulsar un marco de cooperación económica y de inversión” entre ambos países. Tras el encuentro los dos mandatarios firmaron una declaración conjunta para fomentar la relación económica bilateral y la promoción de inversión extranjera directa. 

Fuentes del Ejecutivo aseguran que en la citada reunión el jeque se comprometió a incrementar las inversiones que realiza Qatar Investment Authority en España, una propuesta “que el presidente Sánchez recibió de buen agrado”. No obstante, parece que las tornas han cambiado y que los catarís ya no son bien recibidos en nuestro país –al menos de forma extraoficial– a pesar de que tienen participaciones en Iberdrola, Colonial o El Corte Inglés, por citar tan sólo algunas de las grandes compañías españolas en los que tienen importantes intereses.

QATAR, ENTRE LA SHARIA Y EL MERCADO LIBRE

Qatar es un país regido por la sharia islámica y en el que la homosexualidad es un delito, aunque desde el departamento de relaciones públicas del fondo soberano se insiste en que el interés de sus inversiones es puramente financiero y que no hay componente ideológico ni religioso en sus decisiones profesionales. Posee el 15% de la sociedad que gestiona Bolsa de Londres y es uno de los principales accionistas de Volkswagen. Además, controla los almacenes Harrods es propietario del club de fútbol París Saint–Germain y participa en el capital de IAG, la compañía resultado de la fusión entre Iberia y British Airways.

A pesar de ser un estado con un régimen autoritario, en el que no existe ni democracia ni libertad de prensa, la Fundación Heritage sitúa a Qatar entre los treinta países con mayor libertad económica del planeta ocupando el lugar número 28 entre Israel y Corea del Sur. En su informe de 2019 este think tank norteamericano alaba la “integridad guberamental” y la “libertad monetaria” del país, aunque critica la pérdida de puntuación en lo referente a derechos de propiedad y gasto público.