Cantabria se ha propuesto erradicar la hepatitis C en 2021. Un ambicioso objetivo cuyo eslabón inicial ha sido el centro penitenciario de El Dueso, en Santoña, la primera prisión del mundo en conseguir eliminar una patología que afecta a alrededor de un 20 por ciento de la población reclusa. Todo un hito.

La iniciativa de la Consejería de Sanidad de Cantabria, forma parte de un plan que se quiere exportar a toda la población. Para su meta de “Hepatitis cero en 2021”, la comunidad ha puesto en marcha un pionero proyecto de Salud Pública que se basa en la  detección activa (cribado universal) de personas que están infectadas pero no lo saben, un porcentaje que puede llegar al 40 por ciento.

En España, aproximadamente el 1,2% de la población  tiene o ha tenido infección por este virus, de los que entre el 30-50% tienen infección activa. En el entorno penitenciario, la prevalencia es hasta diez veces superior.

EL ÉXITO DEL DUESO

La erradicación del virus de la hepatitis C en las cárceles, algo que hasta ahora parecía imposible dada su altísima prevalencia, es factible. Es la principal conclusión del proyecto, denominado ‘JailFree-C’, que arrancó en 2015 en el centro penitenciario de El Dueso. Liderado por el doctor Javier Crespo, jefe del Servicio de Aparato Digestivo del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla.

En España, aproximadamente el 1,2% de la población  tiene o ha tenido infección por este virus

Los resultados fueron publicados el pasado verano en la prestigiosa revista  ‘American Journal of Gastroenterology’  mediante un trabajo titulado ‘La erradicación del microambiente de la hepatitis C: un nuevo paradigma de tratamiento’.

José Ramón Pallás, secretario general del Colegio de Médicos de Cantabria y médico de El Dueso, explica a Merca2 el éxito del programa que ha conseguido situar al penal cántabro como modelo a imitar por otros centros penitenciarios. “En los próximos días expondremos a otras prisiones como lo hicimos para que el programa sea viable”, avanza Pallás.

Basado en el cribado universal de los reclusos y en el tratamiento posterior de todos los pacientes con infección activa con antivirales de acción directa,  el programa ha recurrido a la telemedicina como herramienta para el control del tratamiento.

PROTOCOLO DE ESTUDIO

Según indica el doctor Pallás, la fase inicial consistió en que a toda la población de la prisión cántabra se le hizo la determinacion serológica del virus de la hepatitis C y se inició en el tratamiento a los internos que estaban infectados. Un protocolo que se perpetuó en el tiempo.“A partir de ahora, a cada interno que ingresa, se le hace un protocolo de estudio de la hepatitis C”, afirma.

El médico añade que una de las características que contribuyó al éxito del programa es que, en sus inicios, el equipo de Digestivo del Hospital Valdecilla se trasladó a la prisión. “Era complicado, pero si hay buena coordinación es viable”, agrega.

“Una de las mayores limitaciones que teníamos era que los presos prefieren no acceder al hospital; y también es compleja su espera en el hospital (van esposados y custodiados por la Guardia Civil), por lo que el resto de visitas se hicieron mediante telemedicina”, señala el médico.

EQUIPO MULTIDISCIPLINAR

Para desarrollar el proyecto en la prisión de El Dueso, se coordinó un equipo multidisciplinar en el que intervinieron hepatólogos, infectólogos, farmacéuticos, especialistas en adicciones, enfermería especializada o expertos en telemedicina.

La telemedicina fue precisamente una de las claves de la buena marcha del programa. El grado de satisfacción de lo internos con este sistema, afirma José Ramón Pallás. ha sido “muy elevado” y, además, “permite evitar traslados, lo que también ahorra costes”.

Tras la experiencia de El Dueso, el único centro penitenciario de la comunidad, José Ramón Pallás adelanta que ese mismo programa se iniciará también  en centros de reinserción social.

1.800 PACIENTES TRATADOS

Cantabria fue una de las primeras comunidades autónomas en tratar a todos los afectados por hepatitis C, según criterio estrictamente médico, sin  limitación, indican desde la Consejería que preside María Luisa Real. Se estima que la prevalencia de infección activa en la comunidad, actualmente no supera un 0,3 % y han recibido tratamiento unos 1.800 pacientes.

La intención de la Consejería es realizar un cribado poblacional (a personas de entre 40 y 70 años) mediante un test (macropoblacional) y, en segundo término, localizar a aquellos pacientes que tienen más riesgo (microeliminación), como son los pacientes de las cárceles.

Las conclusiones de la experiencia cántabra serán presentadas este próximo miércoles 27 en Madrid en un acto que tendrá lugar en la sede de la Organización Médica Colegial de España (OMC). Asistirán el presidente de la OMC, Serafín Romero; la consejera de Sanidad de Cantabria, María Luisa Real, la vocal nacional de Médicos de Administraciones Públicas, Sonsoles Castro y los doctores Javier Crespo y José Ramón Pallás.