El Corte Inglés, Coruña

Cumpliendo con las normas, El Corte Inglés ha cerrado todos sus centros en España y solo mantiene abiertos los supermercados: Hipercor, Supercor y Opencor; algunas áreas de electrónica y parafarmacias. Ante esta situación cabe preguntarse cómo van a pagar a sus más de 80.000 empleados.

Pues bien, ni ellos mismos los saben. Los trabajadores confían en que cobrarán a final de mes porque se lo han dicho sus jefes, pero no han recibido ninguna carta o documento oficial que les explique lo que va a suceder desde la dirección de la empresa.

“A los que trabajamos en textil de momento nos han ofrecido días libres remunerados, o lo que es lo mismo, vacaciones pagadas” explica un trabajador a MERCA2. “Estamos en casa y aunque no trabajemos nos van a pagar”, añade con seguridad.

Es decir, estos días de confinamiento no se descontarán de los días de vacaciones a los que tiene derecho el trabajador, que se mantienen en 31 días anuales, 10 en invierno y 21 en verano. “Son días libres que da y paga la empresa”, pero eso sí, a expensas de lo que este martes comunique el Gobierno.

ERTE

Lo que el personal sabe con total seguridad es que habrá un expediente de empleo temporal (ERTE), y pasarán a estar sustentados por el Estado hasta que el estado de alarma acabe. Sin embargo, no será hasta este martes cuando el Gobierno se pronuncie al respecto.

Además, según un documento que han hecho llegar los sindicatos a los trabajadores, aunque la decisión se tome ahora, pueden estar afectados desde el mismo día que la empresa comunicó que no fueran a trabajar.

En este sentido, los sindicatos ya han dejado claro que rechazan cualquier recorte en los derechos y salarios de la plantilla. Y desde luego que el ERTE “no es la solución”. Justifican que las empresas van a recibir ayudas y el Corte Inglés no será una excepción.

Además, se ha permitido el comercio online, de manera que la empresa seguirá facturando. Por ello se oponen a este expediente, no quieren irse a casa cobrando el 70% o menos mientras ECI “siga facturando”.

SUPERMERCADOS

La situación de los que trabajan en alimentación es diferente porque “hay que cubrir servicios mínimos” y tienen que seguir acudiendo a sus centros. Se han establecido unas normas básicas de seguridad para ellos, como mantener el metro y medio de distancia, ofrecerles un equipo de protección contra el virus, usar mascarillas o guantes …

A su vez, les han reducido el horario. En vez de abrir de 10 de la mañana a 10 de la noche, se cierra 8 de la tarde. Ahora, los sindicatos están luchado para que este personal “que está exponiéndose constantemente al virus y tiene alto riesgo de contagio” sea remunerado por los esfuerzos que están haciendo.

Por otra parte, a los trabajadores del área textil que están en casa les han comunicado que “con casi toda probabilidad” tengan que ir a ayudar en días puntuales a los supermercados que necesiten ayuda, cuando les convoquen.

En principio serán altos cargos (jefes) pero pueden llamar a cualquiera en días puntuales. Esto ya le ha ocurrido a otro trabajador con el que ha hablado este periódico. Él es mozo de almacén en un outlet de El Corte Inglés pero anoche le comunicaron que durante esta semana tenía que ir “de refuerzo al supermercado”.

La empresa tiene que funcionar ahora “con el menor número de personas posible, cuanta más gente puedan mandar a casa, mejor” señala. La prueba era este lunes, el primer día que el centro cerraba de manera oficial sus puertas. “Pero todo puede cambiar el martes”, cuando hable el presidente del Gobierno.

Respecto a la elección de quien va a ayudar a los supermercados, destaca que nadie les ha explicado si lo han establecido de manera aleatoria o por sorteo, tampoco sabe si hay gente que se ha ofrecido de manera voluntaria (no es su caso).

Pero cree que puede generar conflicto porque “siempre habrá alguien que diga porque yo si y el/ella no, al final estas personas están expuestas al virus” concluye.

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