Salvador Casquero, co fundador de 2gether Global

La ‘fintech’ española 2gether ha sufrido un ciberataque en sus cuentas de criptodivisas con una sustracción de 1,183 millones de euros y no cuenta con los fondos necesarios para cubrir lo robado en las cuentas de sus clientes, según informó a través de su web.

La compañía sufrió el pasado viernes, 31 de julio, el pirateo de “una parte importante” de las criptomonedas disponibles en las cuentas de usuario de 2gether, que afectó al 27% de las posiciones en las cuentas de usuario en la plataforma de ‘trading’ de bitcoin Kraken.

En el fin de semana, 2gether ha tratado “encontrar los fondos necesarios para cubrir todas las posiciones”, para lo que ha negociado con un grupo inversor con el que finalmente no ha llegado a un acuerdo.

Por ello, la firma ha ofrecido a sus clientes compensar su posición en criptomonedas sustraídas con su token 2GT, en una cantidad equivalente al precio de emisión de 5 céntimos, toda vez que continúa en búsqueda de fondos adicionales.

“Nos comprometemos a seguir buscando, con todas nuestras capacidades y en la mayor brevedad posible, fondos adicionales que permitan reponer hasta la última de vuestras criptomonedas. De modo que podáis recuperar la totalidad de vuestra posición, además del valor equivalente en tokens 2GT al precio de emisión”, señala el comunicado firmado por el presidente, Salvador Casquero; el consejero delegado, Ramón Ferraz, y el consejero, Luis Estrada.

La plataforma ha informado de que su equipo técnico, junto con un equipo externo, trabaja desde el viernes en poder restaurar la ‘app’ “con todas las garantías de que no existen vulnerabilidades”, para que esté activa “con la mayor brevedad posible y con toda la seguridad”.

2gether aseguró en el fin de semana que ni sus tarjetas de crédito ni débito han sido comprometidas en este ‘hackeo’, que tampoco ha afectado a sus tokens 2GT ni a los euros.

Asimismo, los directivos de 2gether organizarán “en los próximos días” una sesión para aclarar todas las dudas a sus clientes. Algunos de los clientes afectados, por su parte, se han organizado en diversos grupos a través de las redes sociales para estudiar llevar a cabo acciones legales contra la compañía.