Santander Ebury

Ana Botín, presumió durante la presentación de resultados del Banco Santander de que a lo largo de 2019 la entidad consolidó sus servicios digitales y dentro de esta estrategia, estuvo la compra de Ebury. Desde noviembre, cuando el banco realizó una inversión superior a 400 millones de euros, la firma está controlada en un 50,1% por el Santander.

Ebury es una fintech fundada en 2009 de la mano de Salvador García y Juan Lobato. Tiene sede en Reino Unido y cuenta con más de 900 empleados. De ellos “240 trabajan en Málaga y las perspectivas de empleo apuntan a más crecimiento a lo largo de este año” explica Luiz Azofra, director general de Ebury España en una entrevista con MERCA2.

“Son de lo mejor que hay” señalaba Botín hace unos días. Además “tienen un gran equipo, por cierto, en Málaga”. La ciudad andaluza “tiene todo el sentido” como centro de programación y desarrollo tecnológico, añade el de Ebury. Da soporte en los 20 países en los que operan, tiene acceso a una importante fuente de talento especializado proveniente de su Universidad, unos costes salariales competitivos y está perfectamente conectada por avión con todas las capitales europeas.

ALIANZA ESTRATÉGICA

La alianza estratégica del banco con Ebury les convierte en socios-rivales. Por una parte, porque el objetivo del banco es obtener una rentabilidad del capital invertido superior al 25% en 2024, esto es recuperar más de 100 millones.

Y por otra, porque la fintech tiene claro que el Santander “es un socio financiero”, pero el modelo de negocio y la gestión siguen siendo independientes. Eso significa que “seguirá compitiendo en el mercado con otros operadores, incluso con el Banco Santander” en este segmento de mercado, destaca Azofra.

Tal es su independencia del banco, que la compañía mantiene acuerdos estratégicos con Unicaja Banco y SACE Simest (entidad italiana de crédito a la exportación) para dar servicio a sus clientes en el área de las transacciones internacionales.

Y de hecho, el acuerdo con Unicaja (en julio de 2019) fue el primero que se ponía en marcha en España entre una entidad financiera y una fintech especializada en divisas (más de 140) y transacciones internacionales. El objetivo es acercar a sus clientes los servicios de negocio internacional que Ebury ofrece a empresas y autónomos.

OBJETIVO: GTS Y EXPANSIÓN

El objetivo del banco a través de Ebury es extender Global Trade Services (GTS) a 20 mercados a medio plazo. GTS es la plataforma global única del Santander para dar servicio a las pymes que quieren hacer negocios fuera de su país utilizando pagos internacionales y cambio de divisas, financiación comercial y cuentas multi-país.

La presidenta del banco, explicó en su intervención que se trata de un mercado de gran tamaño y crecimiento en el que ya cuentan con 200.000 pymes que operan internacionalmente como clientes. Para acelerar su desarrollo, adquirieron esta participación mayoritaria en Ebury.

Por su parte, el foco de la fintech está en agilizar la expansión internacional. En los últimos doce meses, han incrementado su base de clientes en España en un 20%, pasando de cerca de 5.100 a finales de 2018 a los 6.100 con que cuenta en la actualidad.

A nivel global, en el conjunto de los 20 países en los que opera la compañía, el crecimiento ha sido superior al 40%, tras pasar de 32.000 clientes al cierre de su ejercicio de 2018 a los 45.000 en la actualidad.

Ahora, de los 400 millones de euros recibidos del Banco Santander, 80 millones serán destinados a agilizar la expansión en Latinoamérica y Asia. Actualmente están presente en 20 países de cuatro continentes: Europa, América del Norte, Asia y Ocenía. A medio y largo prevén continuar su expansión.