Ana botín

Nuevo contrincante en la guerra por dar créditos ICO. Ebury, la fintech fundada en 2009 por Salvador García y Juan Lobato, pisa el acelerador y entra de lleno en el negocio. El miércoles recibió la autorización del Instituto de Crédito Oficial para sumarse a los 100.000 millones de euros de financiación en el marco de la línea de avales destinados a mitigar los efectos económicos del covid-19.

La Línea tiene como objetivo apoyar a las empresas, en especial a pymes y autónomos españoles, para garantizar que puedan mantener la actividad y el empleo. Desde que arrancó abril, el Consejo de Ministros ha aprobado ya dos tramos, cada uno de 20.000 millones de euros.

El importe se distribuye entre cada entidad financiera en función de su cuota de mercado a cierre de 2019 y hay cuatro tipos: las entidades de crédito, la de dinero electrónico, las de pagos (donde entran ellos) y los establecimientos financieros de crédito. Todas supervisadas por el Banco de España.

ALGUNOS LAS HAN AGOTADO

Desde que se publicó en el BOE y se abrió el plazo, todas estas entidades han ido haciendo sus gestiones para ir sumándose y Ebury lo ha conseguido. Ahora se erige como una de las pocas instituciones alternativas de financiación acreditadas para proporcionar a las empresas préstamos garantizados por el Gobierno dentro de este programa.

Algunos bancos ya han agotado las dos líneas del ICO, pero la compañía entiende que en breve se tendrán que habilitar más y si han aterrizado ahora es “por cuestiones de trámites y plazos”. Además, su inclusión en este programa se produce después de ofrecer desde el inicio de la crisis, financiación a pymes y Midcaps afectadas.

Fruto de esta iniciativa, pusieron en marcha un mecanismo de préstamo inicial de 40.000 millones de libras para ayudar a las empresas europeas a gestionar sus necesidades de financiación.

MÁS ALLÁ DE ESPAÑA

Ebury ha sido también autorizada a participar en los esquemas de ayuda puestos en marcha por los gobiernos de Países Bajos e Italia. Además, se encuentra en proceso de aprobación para ser incluida en los planes de Reino Unido y otros países europeos.

En España, cuenta con más de 4.000 clientes, aunque “no todos necesitan estas ayudas y, dentro de los que sí, no todos cumplen con las condiciones” señala Luis Azofra, director general de Ebury en España en una entrevista con MERCA2.

El aspecto importante en relación con este punto es que, “tanto ICO como las entidades (bancos, EDEs y entidades de pago), tenemos el mismo objetivo: que el dinero fluya a las empresas de la manera más rápida y eficiente”. Azofra destaca que el ICO está conduciendo el proceso con ese objetivo y asegurándose de que no se queda ningún recurso sin aprovechar.

CIERRA LA COMPRA CON SANTANDER

Las buenas noticias no vienen solas y el mismo día recibió la autorización del ICO, el Banco Santander cerró la compra del 50,1% que anunció en noviembre. Tras obtener todas las autorizaciones regulatorias necesarias, ha sido este miércoles cuando “se ha cerrado el paquete accionarial y se ha hecho el desembolso”.

La operación se enmarca dentro de la estrategia digital del banco (Global Trade Services) y de su apoyo a las pequeñas y medianas empresas para dotarles de las herramientas necesarias para su expansión internacional con servicios globales de financiación al comercio.

Santander ha invertido unos 400 millones de euros en la operación. De este importe, aproximadamente 80 millones de euros se han destinado a fortalecer los fondos de la sociedad para apoyar su expansión internacional.

La alianza estratégica del banco con Ebury les convierte en socios-rivales porque el objetivo del banco es obtener una rentabilidad del capital invertido superior al 25% en 2024, esto es recuperar más de 100 millones.

PASAPORTE EUROPEO

La plataforma de pagos y divisas para pymes trabaja en 17 países, cuenta con más de 43.000 empresas activas y opera con 140 divisas, según datos de cierre de 2019. Además, ha aumentado sus ingresos un 50% en los últimos tres años y espera conseguir un alza del 60% en el año fiscal que finaliza ahora.

Actualmente tiene sede en Reino Unido, desde donde opera. Pero el acuerdo le proporciona acceso a la gran red internacional de Santander. El banco ya trabaja con más de cuatro millones de pymes en todo el mundo y 200.000 desarrollan su actividad internacionalmente.

Aunque la fintech cuenta con “pasaporte europeo” gracias a la directiva de 2007 que permite a cualquier entidad especializada en pagos internacionales fundada en un país de la Unión Europea poder operar en todos sus países.

En virtud de eso empezaron a operar en Reino Unido, pero también crearon una sede en Bruselas y cuando se aplique el Brexit puede seguir funcionado con este pasaporte. Cada país en donde opera “tiene su autorización correspondiente”.

Ahora, la entidad que preside Ana Botín da apoyo a Ebury con la base de clientes, que incluye pymes y empresas, además de acuerdos con socios financieros y de otras industrias. “Mi opinión es clara, la simbiosis entre banca y fintech puede dar unos resultados excelentes y conllevará una mejora muy notable en el servicio que obtienen los clientes” concluye el director.

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