Bankia

Parece que está en marcha la fusión de Bankia y BMN. Las dos entidades en las que el FROB tiene participación y que, parece, se ha propuesto unir para lograr una mayor rentabilidad a sus inversiones. Eso es, al menos, lo que parece que va a ocurrir después de que el intento de colocación de BMN haya fracasado. Así que el Gobierno -que anda preocupado porque llevamos pendientes en el rescate a la banca cerca de 61.000 millones de euros.

Así que buscan maximizar la rentabilidad de su -forzada- inversión en estas dos entidades. Algo que “tiene todo el sentido del mundo”, explica el economista Javier Santacruz. De lo que se trata, explica el gestor de fondos, Daniel Lacalle, es de “poner en valor Bankia para que el Estado trate de recuperar la mayor cantidad de dinero posible”. De ahí una unión que ambos califican de “razonable” en términos de complementariedad, pero no de resultados prácticos y efectivos.

El oscuro futuro que puede esperar a Bankia

Sobre todo, porque una fusión de este tipo lo que busca es lograr las mayores sinergias posibles. ¿Realmente las hay? Pues ambos dicen que hay pocas porque generalmente “este tipo de operaciones entre bancos no aportan ningún tipo de valor”, sentencia Lacalle. De hecho, considera muy complicado encontrar ahorros y una mejora de márgentes en ella. En especial porque lo máxime que habrá será una “complementariedad por la que Bankia pasará a tener presencia en Murcia -que es territorio de Cajamar-“, sentencia Santacruz.

Así que ambos son tajantes en cuanto a su disconformidad sobre  resultado de la fusión planeada por De Guindos y que, muy disciplinadamente acometerá José Ignacio Goirigolzarri. De hecho, Santacruz asegura que vamos a estar “ante otro caso Argentaria”, en el que “se canalizó toda la banca pública para terminar vendiendo el negocio a un operador privado a precio de ganga”. No solo eso, es que alerta de que existe “riesgo de destruir valor para el accionista. Además, muy grande”. Y no olvidemos aquí que el ‘acionista’ es el FROB, que es el Estado, que somos todos los ciudadanos.

De hecho, la evolución de Bankia no es que haya sido la mejor. Ha ido en consonancia con el resto del sector. En la jornada de este jueves cerró a la baja medio punto en los noventa y seis céntimos por acción. Muy por debajo del 1,51 a los que se privatizó un 7,5% en 2014 -fundamentalmente inversores extranjeros-. Así que, cuidado, porque parece que el Estado va a tener muy complicado recuperar ciertas cantidades. En estos momentos la valoración de Bankia está cerca de los 11.000 millones de euros.

Así que ante este riesgo, Lacalle avisa: “Si el Estado quiere recuperar el dinero de todos, lo que tiene que hacer es pensar en otras cosas y no en hacer gigantes con pies de barro“. Es decir, mantener las cosas como están y que el equipo de Goirigolzarri se ponga a pensar en “digitalización, cómo va a competir con las Fintech, de qué manera va a ser capaz de sobrevivir en un sector cada vez más competitivo…”.

Santacruz: “Esto va a terminar como Argentaria”

Por tanto, la conclusión es clara: “hay que abandonar esas viejas ideas de que con mayor tamaño vamos a obtener resultados mejores”, dice Lacalle. Santacruz, por su parte, es todavía más tajante: “cuando pones un parche para tapar algo que no termina de funcionar, malo. Muy malo”.

Y esto es, también, una consecuencia de la política gubernamental que se ha llevado hasta el momento. No olvidemos que las fusiones bancarias han sido pilotadas -en todo momento- por el Banco de España y los Gobiernos de Zapatero y Rajoy. Algo que -parece- van a continuar haciendo por mucho que Goirigolzarri se harte de decir que “habrá que estudiar” si la operación es buena o no para Bankia. Al final, el accionista es el accionista. Y donde manda patrón… Ya se sabe. 

 

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