La liberación del transporte ferroviario en España no deja indiferente a nadie, y cada vez son más los damnificados de la agresiva campaña comercial que ha lanzado la operadora francesa SNCF ofreciendo 10.000 billetes a un euro.

A partir del 21 de marzo de 2021, además de Renfe y el AVE, en España desembarca otro gran operador ferroviario, SNCF con su ‘low cost’ Ouigo. Más tarde será el turno de la italiana Trenitalia, que por ahora prefiere esperar.

El fin del monopolio de Renfe en el transporte de viajeros ferroviario, y los precios sin competencia que ha ofrecido la francesa, van a generar pérdidas en muchas otras compañías de transporte de viajeros. Es el caso de Alsa, que ofrece recorridos de larga distancia en autobús.

Alsa, que logró una facturación de 940,6 millones de euros en 2019, tras transportar a más de 392 millones de pasajeros en sus 4.446 autobuses, verá mermadas aún más sus cuentas cuando inicie SNCF sus servicios en España.

En este sentido, la compañía ya está bastante resentida tras los efectos de la pandemia del covid-19, la inclusión de sus empleados en un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE), así como la lenta recuperación en el número de viajeros. Aunque desde la compañía pretenden aparentar normalidad y aseguran que ya alcanza el 66% de los ingresos del año pasado en el mismo periodo.

De hecho, National Express, la compañía británica propietaria de la empresa española de transportes, atribuye esta recuperación a la “fuerte” relación con los clientes que tiene Alsa.

LOS CLIENTES APUESTAN POR LA VELOCIDAD

Una cosa está clara: si SNCF consigue lanzar unos precios hasta un 50% más económicos que los de Larga Distancia de Renfe, se va a producir un “efecto llamada” hacia la larga distancia ‘low cost’, en detrimento del uso del autobús, que tarda más horas en realizar el mismo recorrido y, exceptuando la gama premium, ofrece un trayecto menos confortable.

Lo mismo ocurre en el caso de los trayectos en avión, si el precio del AVE es más asequible, serán muchos los usuarios que prefieran apostar por la red ferroviaria por multitud de motivos.

El primero, y el de mayor peso, es evitar el desplazamiento hasta un aeropuerto, que están alejados de las ciudades y supone un sobrecoste, tanto si se paga un taxi o VTC, como si se abona el suplemento en caso de ir en metro.

Otro de los motivos que hacen más atractivo al AVE es que no hay que llegar con una hora de antelación, como mínimo, para facturar la maleta, realizar el ‘chek-in’, y pasar los controles de seguridad.

Además, aunque actualmente Renfe tiene cerrado el servicio de cafetería a bordo, es posible que lo reabra en los próximos meses. Y, Ouigo ya ha confirmado que sus trenes contarán con restauración en sus vagones. Un servicio que no ofrece ninguna aerolínea.

LA CANCELACIÓN DEL IMSERSO

La temporada de los viajes del Imserso, tras meses suspendidos por la pandemia, ha sido finalmente cancelada por el Gobierno. Pero Mundiplan (controlada por Iberia y Alsa) y Turismo Social (Globalia y Barceló) se enteraron oficialmente de la cancelación tras el Consejo de Ministros del pasado martes, sin una comunicación previa por parte del Ejecutivo.

De este modo, al ser los operadores del programa, las dos agencias, así como la aerolínea, su matriz IAG y Alsa eran los principales beneficiados de estos viajes dirigidos a los mayores.

Además, con el agravante de que este varapalo llega en plena segunda ola de la pandemia, y en un momento en el que las empresas ligadas al sector turístico están en la cuerda floja.

DESPIDOS EN AUTOBUSES Y AEROLINEAS

Hace unos días se conocía que Renfe introducirá un nuevo modelo de licitación de los servicios de a bordo en los trenes AVE y Larga Distancia que se pondrá en marcha el 31 de enero de 2021, fecha en la que finaliza la prórroga del contrato con Ferrovial.

En total, hay más de 1.900 tripulantes de a bordo en los AVE de Renfe en ERTE, y la idea era que volvieran a sus puestos de trabajo el 1 de febrero, pero puede que no sea así, al menos para una buena parte de ellos. De hecho, estos empleados están realizando diferentes manifestaciones y movilizaciones para exigir una solución tanto a la entidad pública, como al Gobierno.

Pero puede que no sean los únicos despidos tras la llegada de Ouigo, ya que empresas como Alsa van a quedar muy resentidas porque afecta a su mercado de desplazamientos de largo recorrido. Aunque ya intenta captar nuevos clientes con su campaña ‘Alarga el verano’ con billetes desde 10 euros por trayecto.

E incluso, algunas aerolíneas verán caer sus ventas en los recorridos nacionales, si no logran llevar a cabo una campaña comercial potente para recuperar viajeros. Pero, este sector se encuentra muy debilitado y al borde de la quiebra, tras darse por perdida también la temporada de invierno, y no es viable que inviertan en marketing.