Zara
Interior de la tienda de Zara en Milán en el corso Vittorio Emanuelle

Sucedió en un centro comercial de A Coruña. Las dependientas de las tiendas de Zara y Lefties se manifestaron en contra de la implantación de 14 cajas de autocobro ya que, con la medida, afirmaban que se estaba poniendo en peligro su puesto de trabajo. Incluso llegaron a pedir a los clientes que pagaran en las cajas de siempre.

A miles de kilómetros de distancia, en Milán, Zara reabría recientemente uno de sus establecimientos más emblemáticos al que su presidente, Pablo Isla, calificó como “tienda única” y “una referencia en nuestro modelo de integración de tiendas y online”. Allí, en los denominados como puntos de entrega automatizada, los robots son capaces de gestionar de manera automática unos 900 pedidos además de cientos de órdenes. De momento, este tipo de tienda son una aguja en medio de un pajar, ya que sólo hay tres (Inditex tiene casi 7.500 tiendas físicas) pero muestran el camino que tiene en mente la enseña. Y, en el mismo, los ingenieros jugarán un papel clave.

Dos mundos opuestos, dos realidades que afectan tanto a Zara y a todas las firmas de Inditex, como al resto de compañías del mundo de la moda. Porque el dato es demoledor: nueve de cada diez empresas aumentará la inversión en el área digital o nuevas tecnológicas.

“Las inversiones económicas en este área crecieron el pasado año y hay previsión de aumentarlas durante 2018”, señala Albert Serrano, director general de vente-privee.com y Privalia en España. Inditex (con sus marcas Zara, Massimo Dutti…), Mango, Grupo Cortefiel, Desigual o Mayoral, en mayor o menor medida, han puesto el foco en el big data, la inteligencia artificial o la realidad aumentada.

El porcentaje de empleo creado en Inditex se ha ido desinflando paulatinamente en los últimos tres años

¿Y cómo está afectando al empleo? Durante 2017, dos de cada tres empresas del sector realizaron nuevos fichajes. Pero una de cada diez redujo sus plantillas. Si nos centramos en Inditex, de 2015 a 2017, no ha dejado de crear puestos de trabajo hasta llegar a 171.839. Ello se ha debido al incremento de tiendas.

En concreto, y durante el pasado año, el número de tiendas físicas en Inditex aumentó en 183. Hubo 524 aperturas, 341 absorciones, 144 ampliaciones y 122 reformas. Sin embargo, el crecimiento experimentado en el empleo en esos tres años se ha ido desinflando: en 2015 fue del 11,5%; en 2016, del 6,2%; y en 2017, del 5,8%.

ZARA Y LA DIGITALIZACIÓN

Zara y el resto de tiendas de Inditex facturaron durante el pasado año 2.530 millones de euros. Es decir, que el 10% del total de las ventas del grupo fundado por Amancio Ortega fueron vía online. Si se acotan esas ventas a los mercados donde tiene presencia digital, el porcentaje de la facturación se eleva hasta el 12%.

“Los ejecutivos con conocimiento para dirigir el departamento online o digital son los más demandados por las empresas del sector”, destaca el Barómetro de la moda elaborado por vente.privee y moda.es. Pero las altas esferas no serán las únicas a las que las empresas intentarán lanzar la caña para pescarlos: dos de cada tres compañías harán lo propio para conseguir perfiles especializados en el canal online. Y Zara no será una excepción.

MásMóvil

La carrera a dos velocidades de MásMóvil y Euskaltel

Las telecos MásMóvil y Euskaltel esstán viviendo comportamientos diferentes tanto en cuanto a número de clientes como en el precio de su acción.

“El envejecimiento de la población y la entrada en juego de nuevas generaciones de compradores que han crecido con hábitos distintos en una sociedad digitalizada y en constante cambio son algunos de los retos que afrontan las empresas en este nuevo contexto económico”, indica Pilar Riaño, directora de moda.es.

Inditex, a principios de año, experimentó un nuevo concepto de tienda Zara en Londres. Los dependientes enseñaban parte del catálogo en una tablet. Cobraban con datafonos con bluetooth en cualquier punto de la tienda. Y un espejo-pantalla identificaba la prenda perfecta para el cliente. Un paso más de la progresiva sustitución de la venta física por la online.