Nadia Calviño

Nadia Calviño es vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra de Asuntos Económicos, pero también de Transformación Digital. Una competencia con la que trata desde que el pasado 13 de enero tomara posesión de su cargo, pero que ha aflorado misteriosamente con fuerza en los últimos días.

El Gobierno de Pedro Sánchez tiene un plan y una fecha para ejecutarlo, de manera que Calviño se ha puesto las pilas para poder llegar a tiempo. Se trata del Plan España Digital 2025 presentado el pasado 20 de julio. Después del parón vacacional de agosto, la ministra ha aprovechado la mayoría de sus intervenciones para hablar de este plan, e incluso ha explicado que tiene en marcha un Consejo Consultivo de Transformación Digital que espera estar listo en unos días.

Así, durante el ‘Encuentro de la Economía Digital y las Telecomunicaciones’ organizado por Ametic el pasado 2 de septiembre, el Congreso ‘DigitalES Summit 2020′ del día 9 o en la presentación del Barómetro ‘Jóvenes y expectativa tecnológica’ presentado por Fad, BBVA y Google este miércoles (además de otras entrevistas) Calviño ha aclarado todos los detalles.

UN MOMENTO HISTÓRICO

El objetivo del Gobierno es llevar a cabo un plan de conectividad que garantice que el 100% de la población tendrá conectividad a la banda ancha y a la alta velocidad dentro de cinco años.

Calviño ha puesto de relieve cómo se ha necesitado esa conectividad digital durante el confinamiento. “Para trabajar, estudiar, ver a los seres queridos, incluso disfrutar del ocio”, pero también ahí se ha visto “que nuestras redes, son resistentes”.

España es uno de los países más avanzados en conectividad digital y cuenta con más banda ancha de alta velocidad que países como Alemania, Francia e Italia gracias al trabajo del sector privado con la colaboración del Gobierno.

Además, se encuentra “en un momento histórico” para modernizarse y se puede hacer a través de la transformación digital. Un proceso que se ha acelerado a raíz de la pandemia y que ha puesto de relieve las fortalezas y debilidades de nuestro país.

LAS PYMES, UN DESAFÍO

Para el Gobierno, el mayor desafío se encuentra en la digitalización de las pymes, son las que constituyen la mayor parte del tejido empresarial de España, pero muchas todavía no han dado el primer paso. Si se consigue, nuestra economía también será más productiva.

Las empresas de telecomunicaciones, las de prestación de servicios, y el gran comercio “han podido seguir manteniendo el flujo de ventas” porque ya estaban vendiendo a través de internet. Pero esta carencia se ha notado en las pequeñas y medianas empresas, además del sector educativo.

“Habíamos invertido en la digitalización de las escuelas, pero nos faltaba el otro eslabón: la digitalización de las familias y los alumnos, un tema tremendamente importante”, reconoce la ministra. En su opinión, “la brecha digital empieza con los niños” y es desde donde hay que solucionar el problema.

EL IMPACTO DE LA PANDEMIA

En palabras de Calviño, “se ha avanzado más en estos meses que lo que se hubiera avanzado en un año normal” aunque nadie hubiera querido que fuera por esta situación “tan dramática para la economía”. De momento, el Gobierno ha puesto en marcha medios para atajar la situación de las familias más vulnerables y consideran que este 2020 se dará “un salto importante” en la digitalización de los colegios y universidades, “lo que nos posicionará mejor en el futuro”.

Una parte de la financiación de estos programas viene de los fondos europeos, pero también valoran la opción de tener otros instrumentos como los bonos de conectividad social. “Es un reto que lamentablemente no se resuelve de la noche a la mañana, ni con una sola medida”.

En materia educativa, el Ejecutivo está cambiando todo el catálogo de FP para tener un módulo de digitalización, pero también quieren actuar en el ámbito laboral, con la recualificación de los trabajadores “porque muchos cambian a marchas forzadas”.

EL PAPEL DE LOS JÓVENES

Según defiende la ministra, todos estos cambios exigen adaptación por parte de los trabajadores. “España tiene capacidad de afrontar retos y los jóvenes parten de una posición favorable” por eso hay que darle medios.

España lleva muchos años arrastrando una tasa de paro juvenil alta, y tiene que ver con el abandono laboral. “El paro, es estructural y no tiene que ver con el virus”, señala. Pero ahora “se agrava” con la caída de la economía. La situación no es “tan dramática” como en la anterior crisis financiera gracias a los ERTE, “pero como ocurre siempre, los jóvenes son los más damnificados porque tienen contratos temporales y precarios”.

En este sentido, la vicepresidenta del Gobierno aclara que están “absolutamente comprometidos con afrontar las inversiones necesarias para tratar de dar a los jóvenes más oportunidades de futuro”. Y todo empieza con la formación digital.