La naranja es una de las frutas más consumidas y valoradas. Cuando relaciones fruta y vitaminas siempre te viene a la cabeza la naranja. Su zumo está presente en casi todos los desayunos, un imprescindible junto a una tostada o un café. Pero es algo más que una fruta vitamínica. También puede ser la base de una dieta para adelgazar de manera sana y rápida. Ahora vemos cómo.

Como siempre apuntamos, recuerda que cualquier dieta milagro requiere una supervisión médica o de un experto en nutrición o dietética. Y lo más importante, estar sano y no tener ningún problema crónico o tendencia a ello. Siempre consulta y siempre pierde kilos pero aunándolo con ejercicio y sin carencias nutricionales.

Por qué la naranja

No es sólo el porqué, sino también lo coger lo bueno de la época. Ya sabes que la naranja es rica en vitaminas, sobre todo en vitamina C. Y con la llegada del frío y de la gripe es un remedio casero idóneo para fortalecer tu sistema inmune. Pero al margen de que previene enfermedades virales, esta rica fruta es un alimento excelente para la pérdida de peso. Así que no se puede pedir más.

Y es que la naranja no sólo te ayudará a adelgazar sino que depurará el cuerpo, con lo que tu organismo será doblemente beneficiado. Ayuda a eliminar las toxinas y todo aquello que se va a acumulando en los intestinos. En pocas palabras los depura y de esta forma evita la existencia del estreñimiento.

Eso sí, mucho cuidado porque su consumo en exceso también tiene graves contradicciones, ya que su abuso puede llegar a provocar diarreas y no buscamos llegar a tanto, sino sólo que ayude a remover los residuos que se pegan en las paredes del intestino.