La difícil tarea de tocar plástico en el Banco Santander, BBVA y Caixabank.
Una persona introduce una tarjeta de crédito en un cajero.

La deuda media que tiene una persona en España de su tarjeta de crédito es de 2.809 euros, a lo que hay que sumar unos 1.685 euros en intereses, según un estudio realizado por la aplicación de ahorro automático Arbor.

En él se refleja que los endeudados tardarán 34 meses en liquidarla, es decir tiene que pagar durante 3 años aproximadamente. Y los intereses suponen un 60% adicional a la deuda original.

Los bancos donde los españoles tienen la mayoría de deudas son CaixaBank, Wizink, ING, BBVA y Banco Santander, que han llegado a aplicar una TAE media de 24,06%, cuando el TAE promedio que ofrece Banco de España para estos productos es del 19,64%.

Tanto es así, que tras varios años de reclamaciones, el Tribunal Supremo se ha posicionado sobre el asunto esta misma semana y ha considerado usura los contratos de tarjetas revolving con intereses superiores al 20%.

LA CLAVE ESTÁ EN LA CUOTA MENSUAL

El principal problema de estas tarjetas es que si no pagas un mes, se generan nuevos intereses y comisiones. Y si la cantidad de dinero que debe el consumidor supera el límite del crédito acordado con el banco, devenga unos intereses adicionales a los que ya de por sí tiene la tarjeta de crédito.

Por otro lado, el impago de la deuda supone más cantidad de dinero a deber para el titular de la tarjeta. Además de poder ser incluido en alguna lista de morosos.

Otro problema es que se pagan cantidades mensuales bajitas. Según datos de este estudio, el 35% de las personas paga el saldo mínimo de su tarjeta, aunque la gran mayoría estarían dispuestos a pagar más al mes, en concreto 20 euros . Desde Arbor explican que aumentando la cuota mensual, los intereses podrían verse reducidos hasta en un 50%.

De hecho, pagar cuotas mínimas de la tarjeta de crédito “es la peor opción”. Un cliente con la deuda media actual (2.809 euros), puede ahorrarse 13 meses de tiempo y 478 euros en intereses, pagando un poco más.

NOS GUSTA EL EFECTIVO

Según un estudio de Mastercard el pago en efectivo se mantiene como la opción más elegida, de hecho un 19% de encuestados afirma pagar siempre de esta manera frente a un 15% que lo hace siempre con tarjeta.

Sin embargo, a partir de los 15 o 20 euros de gasto, la balanza se inclina a favor del pago con tarjeta para uno de cada tres usuarios. Y de los que deciden usar tarjeta, un 18,3% opta por la tarjetas de crédito y un 3,7% usa la de prepago.

Es decir, la tarjeta de débito arrasa, es la opción elegida por el 87,5%. El atractivo de estas tarjetas es que están vinculadas directamente a la cuenta corriente bancaria. Es decir, solo se puede gastar el dinero que haya en la cuenta salvo que admitan descubiertos.

De hecho, su principal característica es que al pagar con ella el importe se carga automáticamente en la cuenta y es más fácil llevar el control de gastos mensuales. Por ello, no se puede pagar a plazos. El problema es que algunas tarjetas de débito tienen comisiones que alcanzan los 40 euros, aunque siguen muy por debajo de las deudas alcanzadas con la de crédito.

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