Las acciones de Deoleo se han desplomado este viernes casi un 23% tras alcanzar un acuerdo extrajudicial con los hermanos Salazar y evitar el juicio de SOS Cuétara, que les permitirá recibir entre 8 y 12 millones de euros.

En concreto, los títulos del fabricante de Hojiblanca y Carbonell, que suman tres jornadas de caídas, cerraron con un desplome del 22,71%, hasta intercambiarse a un precio de 0,032 euros.

De esta forma, Deoleo suma varias jornadas en negativo, lo que ha llevado a la firma a perder casi un 87% de su valor en esta semana, después de que la iniciara con un rebote del 73,55% el pasado lunes tras conocerse el acuerdo extrajudicial alcanzado con los Salazar.

La Sección Tercera de la Sala de lo Penal tenía previsto iniciar este viernes el juicio contra los hermanos Jesús Ignacio y Raúl Jaime Salazar Bello, que se remonta a 2009, por un presunto fraude de más de 230 millones de euros cometido cuando estaban al frente de la compañía. La Fiscalía rebajó notablemente su petición de pena de prisión para ambos tras alcanzar un acuerdo conformidad con su defensa.

El fabricante de Hojiblanca y Carbonell ha señalado que la revisión de este procedimiento puso de manifiesto por un lado, unas expectativas de cobro remotas, dada la “práctica insolvencia” de los ex administradores y grandes dificultades de cobro, lo que conllevaba un “elevado coste, económico y en tiempo”, y por otro, la exigencia de los acreedores con los que se negocia la reestructuración financiera, en el sentido de concluir esta situación para que se eliminen todas las posibles contingencias por reclamaciones, y las incertidumbres asociadas a las mismas.

De esta forma, Deoleo da por “concluidos” todos los procedimientos judiciales que tenía pendientes relacionados con los antiguos gestores de la sociedad y se retira todas las reclamaciones económicas que existían contra ella.

La multinacional española ha afirmado que tras alcanzar estos acuerdos puede encarar la última fase de negociación de los diversos contratos en los que se documenta y ejecutar la refinanciación del grupo que está actualmente en curso, de forma que pueda cumplirse con el calendario de cierre estimado.