Dentix firmará su final anunciado: el concurso de acreedores. Además, lo hará previsiblemente está misma semana después de que sus propietarios no hayan logrado alcanzar un acuerdo con los bancos para obtener financiación, según apuntan fuentes financieras. La obtención de un crédito bancario junto con la ayuda del ICO era la primera etapa en su plan de salvamento. La segunda, y última, era la de colocar la compañía a un fondo. Pero la negativa de las entidades, comandadas por BBVA, a poner la chequera aboca al grupo a la quiebra una vez se modifiquen los ERTEs y profundiza el padecimiento de miles de clientes.

El futuro de Dentix se torció el pasado mes de abril de este infausto 2020. En aquel momento, la firma solicitó el conocido artículo 5 bis de la Ley Concursal por el que se declaraba en preconcurso de acreedores. La decisión se adoptó con la intención de ganar tiempo para negociar un nuevo acuerdo que sirviese de base para garantizar la viabilidad de la compañía. Una tarea que se antojaba prácticamente imposible por dos razones: en primer lugar, por la crítica situación financiera en la que estaba sumido el grupo. En parte, por la deficiente gestión de su fundador, Ángel Lorenzo Muriel.

En segundo lugar, dado que las entidades bancarias españolas decidieron cerrar el grifo de crédito para aquellas compañías con problemas económicos. Algo lógico en un momento tan complicado para ellas. Dichas restricciones se pueden comprobar al observar la agónica situación por la que atraviesan dos firmas históricas como Abengoa o Duro Felguera. De hecho, la única esperanza de ambas es optar a un rescate por parte del Gobierno. Una opción que para Dentix, y otras muchas empresas, parece inviable.

BBVA LÍDER EN LA NEGOCIACIÓN

BBVA ha sido la entidad que ha liderado la negociación seguido por Bankia, dado que ambas son las que más dinero se juegan con la operación. El grueso del pasivo se concentra en distintos adelantos efectuados por ambas firmas en forma de líneas de confirming. Pero la negociación estaba prácticamente muerta desde el principio. De hecho, pese al esfuerzo realizado por las firmas financieras en los últimos meses nunca se ha llegado a un principio de acuerdo, ya que “había distintos intereses en juego”, explican fuentes consultadas por Merca2.

Ahora, el siguiente paso que dará Dentix será el de pedir el concurso de acreedores. Aunque, en realidad, el grupo llevaba en ese estado desde el mismo mes de abril en el que solicitó el preconcurso. La característica principal del primero es que permite a la compañía ejecutar una suspensión de pagos, puede dejar de pagar a sus empleados entre otras cosas, lo que le permite mantener los pocos recursos en el balance que aún posee. Pero eso ya lo había conseguido gracias a la ayuda del Gobierno.

De hecho, Dentix fue una de las primeras firmas que se acogieron al esquema de despidos temporales (ERTE) puesto en marcha por el Gobierno. Además, se ejecutó para el 100% de la plantilla, unos 3.200 empleados, y a día de hoy todavía mantiene un grueso muy importante en esta situación. En otras palabras, Lorenzo Muriel ha sabido aprovechar la ayuda del Estado para alargar la situación. Pero todo tiene un límite y ese parece que ese es el 30 de septiembre, fecha en que el Gobierno, previsiblemente, modifique los requisitos para acogerse a los mismos.

 LOS CLIENTES DE DENTIX VOLVERÁN A SER LOS PEOR PARADOS

Así, el final de los ERTEs es el último punto problemático para la compañía. Al fin y al cabo, dada su fragilidad financiera, y que no ha alcanzado un acuerdo con la banca, se verá obligado a pedir la suspensión de pagos de forma oficial. Una situación traumática para los trabajadores, pero todavía más para sus clientes muchos de los cuales ya han abonado miles de euros para tratamientos que difícilmente recibirán. De hecho, muchos de ellos ya están en manos de abogados para demandar a la compañía, tras meses de “indefensión y abusos”, según relatan muchos de ellos.

La razón del enfado de muchos de los clientes con la firma es que muchas clínicas se han reabierto sin medios ni personal. Las citas de cirugía se posponen y sino, directamente, se anulan. Además, las excusas son poco creíbles, dado que siempre se utilizan las mismas. Hace pocos días, una de las afectadas explicaba a Merca2 que había recibido el siguiente mensaje: “Le llamamos para anularle la sesión dado que el cirujano tiene lumbalgia”. No es el único caso, también se han disparado los casos de especialistas con “ciática”.   

“Son unos sinvergüenzas, no tienen derecho a jugar con nosotros así”, exclama Amparo, una de las muchas afectadas en Fuenlabrada. En su caso, el tratamiento está inacabado y su situación económica, viuda y a cargo de su hijo pequeño, no le permite optar por una alternativa. Uno de los grandes problemas es que en Dentix no han sido capaces ni de dar prioridad a grupos más vulnerables, que van desde personas muy mayores a niños. “Mi hija menor de edad lleva ocho meses sin revisión de ortodoncia y ya el año pasado le anularon otras muchas por falta de ortodoncista”, denuncia ante Merca2 otra madre desesperada.

EL PADRE DEL FUNDADOR, EL RESPONSABLE DEL DESABASTECIMIENTO

Pero no solo es un tema de personal, sino también de materiales, según denuncian los afectados. “No hay material porque no hay dinero para pagarlo”, señalan fuentes cercanas a la situación de la compañía. El principal culpable de esta situación es su principal proveedor: Laboratorios Alchi. Una empresa que, además, está a nombre del padre del fundador de Dentix, Ángel Lorenzo Chiscano. Un puesto por el que cobró en 2018 más de 350.000 euros, según las propias cuentas de la empresa.

Pero no es el único familiar con lazos entre las distintas empresas del conglomerado, dado que también se encuentran los otros hijos: María del Mar Lorenzo Muriel y Roberto Lorenzo Muriel. Todos ellos, además, tienen una vida llena de lujos y una pasión por los coches de alta gama. Así, el propio Ángel cada día acudía al trabajo con una joya nueva que podía ir desde un Ferrari a un Aston Martín hasta un BMW i8, la nueva joya eléctrica de la marca. El último que sumó a la lista fue un Lamborghini Urus valorado en más de 250.000 euros.

El amor por los vehículos de alta gama también la comparte su hermano menor, Roberto, hasta el punto de que atesora (y muestra orgulloso) los distintos prototipos de Porsche que conduce. En definitiva, Dentix ha sido (parece que todavía lo es) un negocio muy rentable para la familia y los fondos que han estado dentro de la misma. Un sueño hecho realidad para los Lorenzo Muriel, aunque a costa de las innumerables pesadillas que le están causando a aquellos que decidieron dar su confianza y dinero a la empresa.