Tratar la epilepsia con los mismos resultados que la cirugía abierta, pero sin sus riesgos. Esto es lo que ha conseguido la unidad de cirugía de epilepsia del Hospital Ruber Internacional al realizar con éxito un novedoso procedimiento que elimina el foco epiléptico mediante energía láser controlada. Y todo ello sin dañar el tejido sano. Gracias a la monitorización en tiempo real de todo el proceso mediante una resonancia magnética cerebral. Así como la introducción de una sonda láser de un solo milímetro de diámetro para acceder y eliminar la lesión.

Alrededor de 350.000 personas sufren epilepsia en España. En el 25% de los casos, esta patología cerebral no puede controlarse mediante fármacos, lo que se conoce como epilepsia refractaria. Tradicionalmente, la cirugía cerebral con la apertura del cráneo (craneotomía) ha sido el tratamiento estándar para estos pacientes. Una cirugía con una elevada tasa de éxito, pero que no está exenta de inconvenientes. Tales como un riesgo más elevado de causar daño neurológico y cognitivo (intelectual), así como un periodo de recuperación más prolongado.

En cambio, la cirugía con láser minimiza este tipo de riesgos. Según explica el neurocirujano especialista en cirugía de epilepsia y responsable de la intervención, doctor Marcelo Budke, una mínima incisión de tres milímetros en el cuero cabelludo es suficiente para introducir la sonda de fibra óptica en el cerebro. Y de esa forma realizar la ablación a medida que se aplica el láser. Esto es, aumentar la temperatura en el área objetivo hasta destruir el foco epiléptico. El tiempo promedio de exposición al láser es de aproximadamente 10 minutos. Esta técnica se realiza de forma totalmente segura. Ya que, como indica el doctor Marcelo Budke, “la aplicación del láser se puede observar en tiempo real mediante resonancia magnética cerebral y así ajustar el tratamiento solo a las zonas enfermas y preservar el tejido cerebral sano”.

En cuanto a los resultados, los estudios publicados demuestran que la eficacia del láser en el control de las crisis epilépticas es equiparable a la cirugía abierta en algunos pacientes. Tal y como afirma el director del Programa de Epilepsia del Hospital Ruber Internacional, el neurólogo y responsable de la planificación, Antonio Gil-Nagel, “estos resultados son muy prometedores y seguirán mejorando conforme se adquiera más experiencia. Además, este procedimiento mínimamente invasivo permite ampliar el rango de pacientes que pueden beneficiarse del uso de la cirugía como tratamiento de la epilepsia.