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Pullmantur solicitaba la semana pasada concurso de acreedores ante las autoridades españolas. Y este martes, el mismo día en el que se despejaba una de las mayores incógnitas, que RCL se quedará con los barcos -Monarch, Horizon y Sovereign- que cedía a Pullmantur en time-charter (alquiler), el operador de cruceros de origen griego que navega en el Meditarráneo, Celestyal Cruises, ampliaba la suspensión de sus operaciones hasta marzo de 2021. Más allá del impacto en la oferta turística internacional, reducida al mínimo, el turismo de cruceros “vivirá un auténtico drama por los empleos que se perderán a bordo y en tierra”, explican a MERCA2 fuentes conocedoras del sector.

“Un crucero navegando paga 2.000 nóminas, fondeado, sólo tres”, calculan los expertos consultados. En el mismo sentido y en comparación con el transporte aéreo, “un avión en vuelo paga 15 nóminas, y 100 aviones en tierra pagan nueve”. Un crucero es un hotel flotante, no un mero medio de transporte de pasajeros.

Celestyal Cruises no volverá a operar, como mínimo, hasta 2021, “ante las incertidumbres sobre el coronavirus y las restricciones de viajes en todo el mundo”, alega el operador. En principio, al centrar la temporada entre la primavera y el otoño, la compañía era “optimista” en la intención de reanudar las operaciones de cruceros más adelante, este verano. Pero al final, el viraje hacia la prolongación de la suspensión de cruceros ha sido inevitable.

Tal y como ha explicado Leslie Peden, director comercial de Celestyal Cruises, dada la incertidumbre existente con respecto a las restricciones de viaje en la temporada operativa pendiente, en los mercados internacionales de origen más importantes, y los continuos debates en la Unión Europea sobre los reforzados protocolos sanitarios a aplicar en las operaciones de cruceros, la compañía ha tomado la decisión de posponer la reanudación de las operaciones de crucero hasta la fecha de inicio habitual de la temporada de primavera, el próximo año.

Para todas las reservas individuales con pagos registrados que se vean afectadas por esta suspensión, Celestyal Cruises ofrece un Crédito de Crucero Futuro (FCC, por sus siglas en inglés) valorado en el 120% del valor original de la reserva. Los clientes podrán canjearlo hasta finales de diciembre de 2021 por cualquiera de los itinerarios de Celestyal Cruises con salidas hasta finales de diciembre de 2022.

Pero los cruceristas afectados son sólo una pequeña parte de las miles de personas que este parón dejará en tierra. Hablamos del gigantesco despliegue profesional que sostiene un crucero y todos los servicios que se ofrecen en alta mar. “En un crucero, todo el personal de a bordo, es decir, asistentes de camarote, camareros de restaurante, barmans, camareros de bar, asistentes de tienda, personal de spa y fitness, fotógrafos, personal de asistencia al pasajero, equipo de animación, equipo de limpieza y equipo de mantenimiento, trabajan con contrato temporal”, otra cosa es la tripulación, “los que gobiernan la nave”, comentan los expertos. Conviene entonces distinguir entre el barco y el hotel: “se cierra el hotel”, concluyen.

Pero la sangría de puestos de trabajo no termina en el personal de a bordo. Estos gigantes del mar dejarían sin empleo en tierra al personal de booking, administración, agencias de viajes, hoteles, excursiones, provisionistas y publicidad.

Por lo demás, “un barco en fondeo se defiende solo, por ser una fortaleza flotante”, al margen  de la seguridad que contratará el armador para protegerlo. Por otro lado, los fondeos “se suelen hacer en zonas de abrigo muy cercanas a los puertos comerciales y en países seguros”.

TURISMO DE CRUCEROS: UN SECTOR A LA DERIVA

Pullmantur, propiedad en un 51% de Cruises Investment Holding y en un 49% de Royal Caribbean Group (RCL), solicitaba concurso de acreedores empujada por “los vientos causados por la pandemia” del coronavirus, “demasiado fuertes para que Pullmantur los supere sin una reorganización”. Pero previsiblemente no será la única. Se espera que otras sigan sus pasos.

“En los cruceros, las compañías propietarias de su flota, aguantarán, suprimiendo plantillas y, por tanto, todo el gasto en personal y amarrando a la expectativa de que la situación se reconduzca, mientras que, las que tengan que hacer frente a las deudas por la financiación de sus barcos irán inexorablemente a la quiebra”, explican fuentes conocedoras del sector.

Los dos grupos que se reparten el mercado son Royal Caribbean y Grupo Carnival. El primero está formado por la propia Royal Caribbean, Celebrity Cruises, Azamara Cruises, TUI Cruises, Pullmantur Cruises, CDF, Gran Bahama Shipyard, SkySea y Wamos Air.

El Grupo Carnival está integrado por la propia Carnival, Aida Cruises, Costa Cruises, Cunard Line, Holland America Line, Ibero Cruceros, Ocean Village, P&O Cruises, Princess Cruises, Seabourn Cruise Line.

Royal Caribbean representa la apuesta de todos los pequeños para hacer frente a la Carnival.