Mi Croqueta es la nueva aventura empresarial de los más jóvenes de la familia Botín. En concreto, del hijo del matrimonio entre Emilio Botín junior y la aristócrata europea Elisabeth de d’Ornano, Huberto Botín Sanz de Sautuola d’Ornano. La firma de restauración ya cuenta con un establecimiento en pleno corazón de Madrid, aunque los planes del sobrino de Ana Botín, presidenta del Banco Santander, es el de expandir el negocio por tanto por España como fuera de ella.

De hecho, la sociedad dominante con la que opera está registrada bajo el nombre de Mi Croqueta International. Además, entre sus slogans, según puede leerse en el local madrileño, es el de “la auténtica croqueta española”. La compañía se inscribió en el registro mercantil a principios de 2019 con un capital de 110.000 euros y el objeto de “la adquisición, tenencia, explotación, promoción (…) tanto directa como a través de terceros y/o franquicias de establecimientos de hostelería y restauración“.

Una aventura que, además, no empezó solo. De hecho, el joven de los Botín apenas había superado la veintena de edad. En la creación de la sociedad participaron también otra joven generación con nombre ilustre nobiliario Hubert Constantin Le Vaillant de Chaudenay junto a Humberto Salas Fernández. Pero ha sido más recientemente cuando Botín d’Ornano ha tomado el control de la sociedad. Así, ha sido el pasado 27 de noviembre cuando Huberto ha iniciado en solitario finalmente su aventura en Mi Croqueta International, tras ejecutar un cambio en el órgano de dirección al pasar de un consejo de administración a administrador único.

EL PRIMER LOCAL DE MI CROQUETA EN PLENO CORAZÓN DE MADRID

El primer establecimiento de la compañía, de tamaño pequeño, está situado al comienzo de la calle del Príncipe, en plena Plaza de Canalejas, lo que le sitúa en plena cuna del teatro madrileño. A pocos pasos del triunvirato que forman el Teatro Reina Victoria, el Teatro de la Zarzuela y el Teatro Español. Una zona, además, que está muy bien situada respecto del centro de la ciudad, La Puerta de Sol, y otras zonas con mucho reclamo turístico como la Plaza Mayor, el Museo Thyssen o el de Bellas Artes.

En definitiva, una localización muy cuidada y enfocada a un público concreto más turístico, aunque sin renunciar al ocio madrileño cultural. El proyecto apenas acaba de arrancar, todavía no tiene web o perfil en redes sociales (que ahora son imprescindibles), pero ya cuenta con sus primeras reseñas positivas a través de Google. Un comienzo prometedor para lo que espera, el pequeño de los Botín, sea un nuevo éxito empresarial de la familia.

Huberto es el tercero, por edad, de los cuatro hermanos. Así, los mayores son Emilio y Daria, mientras que el más pequeño es Luis. A los cuales no solo les viene heredado el apellido del imperio Botín, sino que por parte materna también les llegan éxitos empresariales. Así, Elisabeth d’Ornano es la heredera del imperio cosmético francés Sisley. Aunque siempre ha empleado una parte de sus esfuerzos en crear de la nada una asociación para el trastorno de déficit de atención e hiperactividad, que ha vivido en su propia familia.