La epidemia del coronavirus ha provocado una crisis sanitaria, pero también económica y un cambio de pensamiento. Hasta ahora, las empresas tradicionales apostaban por tener su propia oficina o local comercial, pero ahora el flex gana atractivo.

El cierre de gran parte del tejido productivo español ha supuesto un duro golpe para la economía española. Los empresarios se han visto obligados a vaciar sus oficinas y locales y, con cero ingresos, hacer frente a los gastos fijos.

Pues bien, esta crisis ha provocado un cambio de mentalidad, y cada vez son más los interesados en alquilar un espacio en grandes instalaciones de coworking donde conviven con otros empresarios, a la vez que comparten gastos y amplían su red de contactos.

Esta modalidad tiene ventajas como el abaratamiento de los gastos fijos, y un contrato de arrendamiento que suele ser mensual, frente al anual en el caso de alquilar una oficina o local comercial.

De este modo, al apostar por los espacios de trabajo flexible, las empresas minimizan riesgos y pueden tomar decisiones con mayor rapidez, ya que al ser contratos mensuales pueden rescindirlo a las pocas semanas, en caso de una situación extraordinaria.

Durante un webinar organizado por EjePrime, el propio consejero delegado de Merlin Properties, Ismael Clemente, aseguraba que “las empresas ahora se sentirán más tentadas de aventurarse en el flex, porque el contrato va mes a mes y quitas costes fijos de una manera indolora”.

De hecho, cada vez son más las grandes empresas propietarias de oficinas que apuestan por tener una línea de negocio dedicada a los espacios flexibles. En España, Merlin Properties cuenta con la marca Loom, mientras que Colonial tiene a Utopicus.

ESPACIO POR TRABAJADOR

Otro cambio sustancial que va a producirse cuando finalice el confinamiento tiene que ver con la densidad dentro de las oficinas, “y que va a influir en el reequilibrio del mercado”. Según el directivo de Merlin, es posible que se registre un repunte del espacio necesario por cada trabajador, debido a las medidas de distanciamiento social.

De hecho, este espacio vital por persona estaba por debajo de los nueve metros cuadrados antes de la epidemia del coronavirus. Pero la distancia de seguridad entre empleados, “provocará una mejor ocupación, aunque tendrá incidencias en los precios”, destacó Clemente.

Por otro lado, también se va a producir un cambio de tendencia con la “estabilización de las rentas” en los principales mercados de España, según el consejero delegado de Merlin.

“En los últimos meses las rentas de cierre en Madrid estaban sobre los 32-33 euros por metro cuadrado, lejos de los 44 euros por metro cuadrado del episodio anterior”, apuntó.

DESCENTRALIZAR LA PLANTILLA

Estos nuevos centros de trabajo sacan partido de la crisis acogiendo a parte de las plantillas que las grandes empresas deciden deslocalizar para evitar el riesgo de contagio.

Además, hay compañías que ya se han interesado por este tipo de espacios como alternativa en caso de “tener que cerrar los espacios de trabajo habituales”, según el consejero delegado de First Workplaces, Oscar García Toledo.

La compañía también aprovecha su red de centros para que los empleados de las compañías que los ocupan puedan trabajar en cualquiera de ellos, “de manera que puedan minimizar los desplazamientos”, explica el directivo.

AUGE DEL COLIVING

Pero hay otra tendencia que también está en auge y es el coliving, que se trata de compartir espacios de trabajo y espacios de convivencia. De este modo, en unas mismas instalaciones, el empresario puede vivir y trabajar, un edificio ‘todo en uno’, y a un precio más asequible que en el libre mercado.

Se trata de un concepto que ha aterrizado hace muy poco en España, pero que en EEUU está muy extendido. De este modo, los empresarios que apuestan por el flex en zonas prime de las grandes ciudades, también puede vivir aquí ahorrando tiempo de desplazamiento.

En declaraciones a MERCA2, la CEO de Inèdit Barcelona, Laia Comas, asegura que “antes del Estado de alarma, el mercado del coliving era un mercado en pleno crecimiento tanto a nivel de inversión como a nivel de demanda. Es un mercado muy atractivo para propietarios e inversores ya que ofrece muchas más garantías que el mercado tradicional”.

“Creemos que los primeros meses post-confinamiento van a ser duros principalmente por las restricciones de movilidad” y añade que “vamos a tener que esperar a que la situación se normalice”.

Desde Inèdit Barcelona creen quela pandemia nos va a traer nuevas oportunidades. Si parte de las empresas flexibilizan más el teletrabajo, la demanda del coliving aumentará”.

La compañía, que tiene previsto dar el salto a Madrid durante 2020, insiste en que la crisis sanitaria “nos está trayendo nuevas propuestas de proyectos con lo que seguimos trabajando, aunque sí que es verdad que podrían retrasarse a causa del parón de las obras por la pandemia”.

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