Villar Mir Ferroglobe coronavirus

Dicen que la alegría dura poco en la casa del pobre. Este dicho popular bien podría trasladarse al Grupo Villar Mir. Sobre Ferroglobe, una de las joyas de la corona que le queda, pendía la soga de ser excluido del Nasdaq. En noviembre del año pasado, el selectivo estadounidense le advirtió de que llevaba más de 30 días cotizando por debajo del dólar. Estar por encima es condición sine qua non para poder continuar.

El Nasdaq le dio al Grupo Villar Mir hasta el 18 de mayo para cumplir con el requisito. Y fue a finales de febrero cuando logró cumplir con la exigencia del selectivo estadounidense: diez sesiones seguidas cotizando por encima del dólar. Salvado, no por la campana, porque incluso podría haber pedido otros 180 días de no haberlo logrado.

Sin embargo, una vez salvado el expediente que pendía sobre su cabeza, ha llegado el coronavirus, y la terrible influencia que está teniendo en todos los mercados, y ha desinflado el precio de la acción a mínimos. La semana pasada llegó a estar a 0,39 dólares (una caída del 60% desde principios de mes) aunque logró remontar hasta 0,42 dólares. El anterior récord negativo estaba en 0,52 dólares, y se remonta a noviembre de 2019. Un año antes, la acción de Ferroglobe había llegado a los 6,64 dólares.

El precio de la acción ha llegado a caer un 60% desinflando su capitalización hasta los 77 millones de dólares

Una mala noticia si tenemos en cuenta que el Grupo Villar Mir sigue necesitando oxígeno para reducir su gran deuda. De ahí que la venta de activos siga siendo su prioridad. Recientemente ha llegado a un principio de acuerdo con el grupo indio Hinduja, socio en el proyecto de Old War Office de Londres, vendiéndole el 49% de su participación. Villar Mir tiene el 53% de las acciones de Ferroglobe. Su venta podría salvar al grupo.

LOS NÚMEROS DE VILLAR MIR

Hablando de deuda, Ferroglobe redujo su deuda bruta en 2019 en 75 millones de dólares para alegría de Villar Mir. Se quedó en 481 millones. En el tercer trimestre, dicha deuda había sido de 556 millones de dólares. “Todo lo que no sea reducir deuda y crear valor para el accionista, no será positivo para el Grupo Villar Mir”, señala Diego Morín, analista de IG.

Sin embargo, esa alegría no fue total, ya que las pérdidas fueron de 288,1 millones de dólares. En 2018, fueron beneficios los que coronaron a la empresa del Grupo Villar Mir. En concreto, 24,6 millones de dólares. Los precios de la materia prima, y el deterioro de 174 millones de euros en el fondo de comercio, fueron los causantes de esta vuelta de tuerca.

Las ventas del productor de ferroaleaciones fueron de 1.600 millones de dólares. Se trata de un 28,6% menos que las cosechas un año antes, cuando se alcanzaron los 2.240 millones de dólares. El Ebitda fue negativo en 37 millones de dólares, cuando en 2018 se habían alcanzado los 230,1 millones de dólares positivos.

El gran problema para el Grupo Villar Mir es que su deuda ha crecido de manera acelerada. Y en perspectiva tiene pagos de gran calado. La capitalización es de unos 77 millones de dólares. Las desinversiones han venido acompañado al grupo durante los últimos años. Así, vendió OHL Concesiones al fondo australiano IFM en 2018 por 2.235 millones de euros. E hizo lo propio con Ferroatlántica, el negocio español de Ferroglobe, por 170 millones. En este último caso, al fondo TPG Sicth. Y Fertibería, que vendió al fondo Tritón, por unos 200 millones.