En el mes de abril se cumplieron dos años del inicio de emisiones de los 6 nuevos canales en TDT. Dos de ellos, Be Mad TV y Atreseries, nacieron sin prisas y sin miedo económico porque se encontraban dentro de las todopoderosas Mediaset y Atresmedia (que cuentan con canales como FDF, que ronda los 100 millones de facturación sin prácticamente producción propia). Sin embargo no todo es tan fácil fuera de los dos principales operadores estatales en abierto. Aun así sobreviven desde hace años en sus márgenes tres canales operados por tres majors, Discovery, Paramount y Disney, que pagan un arrendamiento anual a los editores de ABC y El Mundo. 

Estas compañías americanas sobreviven sin problemas por dos asuntos: cuentan con una programación de calidad propia y apenas invierten en crear nuevos espacios. Este trío dorado cuenta con potentes editores: The Walt Disney presentó más de 12 millones de beneficios en nuestro país en 2016 mientras Viacom (Paramount Network, que mezcla cine con programas como ‘Alaska y Mario’ o ‘Central de cómicos’) y Discovery, pelean por convertirse en las compañías americanas con más beneficios en Europa, rondando ambas los 500 millones de euros.

Pero el resto de los canales se quedan lejos de los buenos números de estos tres arrendatarios americanos y estos dos arrendadores españoles. Es el caso de Real Madrid TV, que está operada por una filial de Mediapro, Royal Media Internacional. Aunque Florentino Pérez mira con suspicacia a Jaume Roures, al que le queda un año de gestión del canal temático merengue. Esta cadena propagandística tiene un coste para los socios blancos de alrededor de 30 millones de euros, pero a la filial de Roures no le va tan mal: más de 700.000 euros de beneficios en 2015. Aunque Roures también explota su propia señal GOL TV, que firmó con Mediaset un acuerdo de explotación publicitaria cuyo futuro es puesto en duda por parte de algunas voces de la compañía catalana. 

Peor le van las cosas a TEN, aunque su fundador, Raúl Berdonés, se frota las manos después de cerrar un contrato para producir los contenidos del Canal 13 chileno por cinco temporadas, con un montante total de 55 millones de euros. Blas Herrero por su parte sigue con su campaña contra Atresmedia y Mediaset porque supuestamente cuentan con condiciones ventajosas en términos publicitarios. El empresario asturiano cerró un acuerdo con Discovery que sin embargo no le ha proporcionado los beneficios deseados por él, impaciente por lograr una estabilidad económica que quizás podría buscar como operador y no como arrendador.

Y en Trece intentan aminorar pérdidas. Fernando Giménez Barriocanal no lo tiene fácil, pero al menos en COPE ven con satisfacción como las cuentas del canal no se suman a las deficitarias de la televisión, tal y como exigió el Comité Intercentros de la cadena radiofónica. El directivo también tiene otro astado que torear, ya que los sindicatos han emitido un duro comunicado sobre los cambios recientes llevados a cabo en la emisora: “La comisión permanente quiere mostrar su disconformidad con las decisiones adoptadas que conllevan importantes cambios en programas puntales de la parrilla como ‘La Linterna’, ‘La Tarde’, ‘Mediodía’ y ‘La Mañana Fin de Semana’. Nos preocupa especialmente que estas modificaciones desmonten tres productos de la programación, dos de ellos ya consolidados: ‘La Tarde’, que crece en audiencia; y ‘La Mañana Fin de Semana’. Consideramos que también se desmonta una de las apuestas de la consultora, el ‘Mediodía’, después de que, a nuestro parecer, se desmantelase la redacción de Informativos de la cadena, que ha pasado de elaborar informaciones serias y rigurosas a quedarse en la anécdota, sometida tanto a los criterios de la consultora como de la dirección comercial”.