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Como era de prever, el cierre a cal y canto de un elevado número de empresas y establecimientos por el cese temporal de la actividad, como consecuencia del decreto de estado de alarma en España, iba a tener un claro impacto en el consumo energético. Los expertos extraen las primeras conclusiones de los datos de la demanda eléctrica en España. Podría resumirse en un claro descenso de la demanda, en cifras que sitúan días laborables con valores propios del fin de semana; en un evidente cambio horario que deja entrever que los españoles “no madrugan”; incluso en un “mogollón de divorcios” en un plazo de dos meses y un nuevo Babyboom a la vuelta de nueve o diez meses, según previsiones de carácter sociológico que se atreven a aventurar algunos.

El confinamiento para combatir el Covid-19 ha supuesto un descenso en la demanda energética de las empresas que se traduce, en cambio, en un aumento en el ámbito doméstico, donde mantienen su aislamiento preventivo familias enteras – niños, teletrabajadores, afectados por los ERTES y mayores recluidos como población de riesgo-.

“Revisando la demanda eléctrica vemos como este martes ha estado cayendo entorno al 5% con respecto al mismo día de la semana pasada, este miércoles un 7% y este jueves caerá bastante más”, ha explicado a MERCA2, Francisco Valverde, analista y consultor energético. Tanto baja la demanda, arrastrada por la paralización de la actividad, “que estamos teniendo valores propios de un día de fin de semana“, comenta el experto.

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“Diría que esto le ha pillado a REE un poco de sorpresa y el domingo -primer día oficial de confinamiento- fue el día del año que más costaron los servicios de ajuste: casi igual que el 1 de enero”, afirma el analista energético y aclara “los servicios de ajuste son los que sirven para garantizar que haya suministro en todos lados y con las condiciones de calidad adecuadas, es decir, entran después del mercado (OMIE)”.

Hasta el análisis de la demanda eléctrica puede tener su lado “gracioso” dado el contexto: “¡La gente ya no madruga!” bromea el experto, que argumenta su conclusión con la curva de la demanda en la mano “la semana anterior las puntas de consumo estaban sobre las 9h y las 10h y esta semana se están dando sobre las 12h y las 13h”.

CONSUMO ENERGÉTICO Y CAMBIO DE POTENCIA CONTRATADA

Precisamente para aliviar a los consumidores, especialmente a autónomos y pymes, las grandes eléctricas pretenden posibilitar la adaptación temporal de la potencia contratada en función de su consumo real. De esta forma, Endesa, Iberdrola, Naturgy y EDP España, facilitarán que los clientes puedan ajustar transitoriamente su potencia contratada para mitigar así el efecto de la crisis por el coronavirus en el parón productivo.

El Real Decreto 1164/2001 y el Real Decreto 1955/2000 pone en manos de las empresas distribuidoras de electricidad la potestad de permitir, o no, la modificación de la potencia contratada en un plazo inferior al año.

Según adelantaba este miércoles ‘El Confidencial’, Endesa ha considerado que mientras esté en vigor el estado de alarma para la gestión de la situación de crisis sanitaria ocasionada por el Covid-19 concurren circunstancias extraordinarias para que, “única y exclusivamente durante este periodo, se permita a los consumidores disminuir su potencia contratada o sus modos de aplicación de otros complementos aunque no hayan transcurrido 12 meses desde el último cambio técnico realizado”.

Asimismo, i-DE, la compañía distribuidora de Iberdrola, admitirá también esas solicitudes de reducción de potencia contratada durante este periodo excepcional, incluso para aquellos clientes que ya lo habían solicitado en los 12 meses anteriores.

En el caso de EDP España, también permitirá durante la prolongación del estado de alarma bajar la potencia contratada y volver a aumentarla sin ningún tipo de cobro por ello, cuando sea necesario, una vez se normalice la situación.