Hace unos años, la única forma de financiar la compra de una vivienda o una reforma era acudir a la oficina bancaria y esperar que hubiera suerte. La solicitud de un préstamo hipotecario sigue siendo, a día de hoy, un proceso especialmente farragoso, en el que hay que concertar citas, presentar infinidad de documentos y confiar en obtener el beneplácito de la entidad financiera. Lo mismo ocurre con las solicitudes de préstamo.

Afortunadamente, Internet ha ampliado el abanico de opciones, y ya no es necesario recurrir necesariamente a los bancos para pedir un préstamo para una reforma. La banca online ofrece un buen abanico de soluciones financieras, con algunas características comunes: se trata de préstamos obtenidos de manera ágil, rápida y sencilla. Son préstamos seguros, pero más rápidos y fáciles de obtener que los créditos bancarios.

Por lo demás, este tipo de préstamos online tienen algunas ventajas:

  • Puedes devolver en cuotas fijas y cómodas, generalmente muy flexibles para que puedas adecuarlas a tu capacidad financiera.
  • Son procesos muy rápidos. La mayoría de entidades te ingresan el dinero en menos de 24 horas tras informarte de la concesión del préstamo.
  • Se trata de un modelo mucho más flexible. Generalmente no te obligan a contratar otros productos ni debes cambiar de banco.
  • Te conceden el préstamo aunque estés en ASNEF u otras listas de morosidad.

Este tipo de préstamos personales online o créditos rápidos pueden ayudarte, pero debes ser consciente de que son un producto financiero. Como en cualquier préstamo, asegúrate de que estas en disposición de devolver las cuotas pactadas en los plazos suscritos.

¿Qué tipos de préstamos puedes pedir para reformar una vivienda?

Préstamo hipotecario: si se trata de una reforma integral de tu vivienda, es posible que tengas que recurrir a entidades que ofrezcan préstamos hipotecarios o préstamos con aval de vivienda. Con este tipo de financiación puedes conseguir desde 8.000€ hasta 500.000€, máximo el 40% del valor de tu vivienda.

Ahora bien, en este caso tendrás que hipotecar la vivienda, lo que significa que la entidad tiene un derecho real sobre tu casa, de modo que podría ejecutarla si se produce un impago. Los préstamos hipotecarios siguen siendo la principal vía para financiar la compra de una vivienda, pero en los últimos tiempos se han puesto en cuestión porque los tribunales de justicia han determinado que algunas prácticas comunes de los bancos eran contrarias a la ley. Es el caso, por ejemplo, de las cláusulas suelo, del cobro de los gastos de notaría o de algunas fórmulas de cálculo de intereses.

Préstamo personal para reformar la vivienda: si necesitas hasta 30.000 euros para reformar la casa, es posible que puedas obtener un préstamo personal. De esta forma, podrías obtener el dinero sin la necesidad de hipotecar tu casa. Ahora bien, debes saber que obtener este tipo de préstamos exige un tipo de interés que puede ser alto, en función de la cantidad solicitada y el plazo de amortización suscrito. Además, no se trata de un producto sencillo de obtener, porque los bancos deciden a quién ofrecen el préstamo, y deciden si ofrecen una cantidad mayor o menor en función del perfil financiero y de la capacidad económica del solicitante. De ahí que si quieres obtener un préstamo personal que convenga a tus intereses puede ser necesario recorrer unas cuentas oficinas bancarias, y aún así, sin garantía de éxito.

Minicrédito para reformar vivienda: normalmente los minicréditos online permiten obtener cantidades comparativamente pequeñas, pero generalmente suficientes para realizar la mayor parte de las reformas de una casa. Quizá no sea suficiente para reformar íntegramente la vivienda, pero sí para una reforma parcial o algunas reparaciones.

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