¿A quién no le gustan los snacks de pollo crujientes en forma de fingers? Puede que en tu día a día no seas mucho de rebozados, pero de vez en cuando está muy bien darse un capricho. Sobre todo, si los puedes preparar en casa y que te salgan igual de exquisitos que en las terrazas. Así que, debes saber que puedes hacer fingers de pollo crujientes de manera fácil y sencilla, y no volverás a comprarlos nunca más congelados. Si además añades una melosa y deliciosa salsa de mostaza y miel, ya es la gloria.

¿Cuál es el origen de los fingers de pollo frito? En realidad, esta receta no tiene un gran misterio. Estas delicias de pollo, dedos o ‘tenders’ (tiernos) en forma de palitos son un estilo más de pollo rebozado frito que no contienen ni piel ni huesos. A menudo se sirven en muchas terrazas y restaurantes tanto de Estados Unidos como en Canadá, Europa y hasta en Australia, y se les puede acompañar de numerosas salsas al gusto como la de mostaza y miel en este caso, barbacoa, agridulce, ranchera y queso azul.

Los ingredientes

Fingers de pollo

Si lo que quieres es preparar una receta fácil y rápida para dos personas tan solo necesitarás: pollo deshuesado sin piel, leche jugo de limón, azúcar y maicena. Pero si quieres hacer algo un poco más elaborado, y pensado hasta para cuatro comensales necesitarás: 2 pechugas de pollo grandes deshuesadas, alrededor de 200 gramos de pan rallado, (o migas de pan), un poco de orégano seco, hierbas provenzales, comino en polvo, cúrcuma, pimentón de la Vera, un poco de ajo, cebolla en polvo, dos huevos, sal y aceite de oliva virgen para freír.

Luego veremos también, tras la elaboración de los fingers de pollo, los ingredientes y la preparación para la salsa de mostaza y miel. No obstante, si la quieres comprada o la encuentras, con estos ingredientes no necesitarías más.