fabada asturiana

Algunos de los platos más tradicionales de la gastronomía española usan como base las legumbres. Un producto muy saludable que se debería integrar al menos 2 o 3 veces a la semana en una dieta equilibrada. Aportan proteínas vegetales, vitaminas, minerales, además de ácidos grasos y fibra. Y uno de los platos que te pueden aportar todo eso con un sabor excepcional es la famosa fabada asturiana.

La fabada asturiana además se acompaña de otros ingredientes que complementan a las legumbres, fabes en este caso, lo que lo hacen un plato muy completo. Y qué decir de sus sabor… Así que si quieres darte un homenaje, deberías saber cómo se prepara este plato auténtico, sin que tengas que depender de las típicas fabadas enlatadas que no son tan saludables ni ricas.

Trucos para hacer la mejor fabada asturiana

Las fabes importan

fabes para fabada asturiana

Las fabes se consumen en Asturias desde el siglo XVI. Desde entonces se tiene constancia del cultivo de estas legumbres. Se empleaban una variedad llamada “de la Granja”, que era mucho más suave y mantecosa. Unas características apropiadas para esta receta.

Por tanto, deberías respetar las tradiciones y usar una variedad de habichuelas que sean mantecosas y suaves. Si lo haces con otras variedades puede verse alterado el resultado final.

Puedes usar la alubia blanca de riñón, una variedad larga o de manteca que es una de las más populares y fáciles de encontrar en los supermercados de toda España. No es una mala opción, aunque no es la mejor variedad. Pero si no tienes otra opción, puedes usarla mejor que otras variedades como las pintas, caparrón, etc.

Pero si quieres el mejor resultado, lo ideal es usar la variedad de la Granja que he citado anteriormente. Estas judías se cultivan especialmente en tierras del norte del país, y tienen un sabor muy delicado y son ideales para recetas de guisos como es el caso de la fabada asturiana.