Las crisis son periodos de muchos contrastes. Así, mientras unos sufren del desempleo y restricciones importantes en su economía, problemas que pueden llegar a ser crónicos, otros sueñan con pescar gangas. Así, la pandemia del covid-19 despertó un enorme interés por una caída del precio de la vivienda, aunque no llegará a zonas claves como Madrid. Todo lo contrario, a lo que va a ocurrir (en realidad, ya está en marcha) en el mercado del automóvil. Donde, eso sí, aquí prima la regla de las ‘tres B’ –bueno, bonito y barato- y no el romanticismo por lo verde y la movilidad sostenible.

La primera noticia, es que el precio de los vehículos de ocasión todavía no ha tocado suelo en mayo. Al menos, eso es lo que se desprende de los datos del Instituto de Estudios de Automoción (IEA) facilitados por Coches.net. De hecho, pese a que el volumen de operaciones de segundo mano se triplico respecto a abril, 68.159 compraventas frente a 18.000, los precios cayeron un 2,2%. Por lo que, el mercado todavía busca un equilibrio entre el exceso de oferta y la tímida demanda, que probablemente llegará en los próximos meses.

La segunda noticia que se puede inferir es la que a priori parece más obvia: los españoles están a la caza de gangas en forma de buena marca y pequeño. De hecho, los vehículos más buscados en mayo, según Coches.net, fueron el BMW Serie 3, el Volkswagen Golf, el Mercedes-Benz Clase C, el Seat León y el Audi A4. Sin embargo, los más comprados han sido utilitarios similares, pero con un escalón por debajo en precio y marca. Así, Los ‘superventas’ de mayo fueron el Volkswagen Golf, el Renault Mégane, el Seat Ibiza, el Seat León y el Ford Focus.

LO SOSTENIBLE (LO VERDE) TENDRÁ QUE ESPERAR

Otra de las lecciones que siempre enseñan las crisis es la enorme discrepancia entre lo que se intenta imponer y lo que finalmente se hace. Los gobiernos, incluido el de España (suponemos), se ha lanzado a alabar la movilidad sostenible y verde. Hay días que escuchando a más de un político se puede llegar a pensar que en 2021 todos tendremos un vehículo eléctrico. Bueno, los más pobres que se contenten con un híbrido. Pero, la realidad siempre es otra.

Hasta el punto, de que uno de cada dos españoles interesado en adquirir un coche de ocasión lo hace por uno con motor diésel. Y, aunque parezca mucho, en realidad el número de compradores fue mayor al que se interesó. En concreto, el porcentaje de interesados fue del 57% mientras que el de comprados subió al 61%, según los datos aportados por Coches.net. Una relación que tiene dos posibles lecturas y conclusión obvia: la primera, que haya más interesados que compradores por el momento, a la espera de cazar gangas. La segunda, que los bajos precios de los vehículos de diésel hayan atraído a compradores que no estaban interesados.

Ambos, se retroalimentarán en los próximos meses, dado que el volumen de oferta de vehículos de diésel alcanza el 63%. Un porcentaje que se sitúa por encima de la demanda interesada, e incluso de la efectiva, lo que invita a pensar en que la caída de precios en los próximos meses se acentuará en este tipo de modelos. En definitiva, que el modelo verde, eficiente y sostenible deberá esperar varios años para llegar a España. Más si cabe, dado que entre el resto vendido un 36,8% funcionaba mediante gasolina y apenas un 1,6% era híbrido o eléctrico.

EL PRECIO MARCA EL RITMO: MÁS ANTIGÜOS Y MÁS BARATOS

El hecho de es el bolsillo y no lo verde y sostenible, por el momento, es lo que interesa a los compradores de vehículos se comprueba rápidamente. Así, seis de cada 10 vehículos que se vendieron en marzo tenían más de 10 años de antigüedad. Por su parte, tan solo el 28,4% de los adquiridos tenían menos de cinco años. Una nueva prueba de que en tiempos de crisis la economía doméstica manda y prima el precio por encima de cualquier otro elemento.

A lo anterior, se le debe añadir un importante desfase entre oferta y demanda. Así, pese a que el 60% de las compras de vehículos de ocasión ocuparon a los más longevos de los 10 años, éstos solo representaban un 29% de la oferta. Mientras, para aquellos de menos de cinco años la situación es inversa. Las adquisiciones apenas alcanzaron el 28% del total, frente a una oferta que superaba el 52%. En conclusión, otro desequilibrio que indica que hace pensar que los vehículos relativamente más nuevos, de menos de cinco años, todavía deben caer en precio dado el exceso de oferta.

En definitiva, que los datos actuales reflejan dos realidades bien distintas. Por un lado, la de los Gobiernos intentando acelerar en movilidad sostenible y ecológica. Por otro, los ciudadanos que miran por su bolsillo y eso es: coches diésel y más antiguos. Aunque eso sí, siempre con la esperanza de cazar gangas que, sin embargo, podrían aparecer en los próximos meses.

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