Travel Club, la tarjeta Repsol, el Club Carrefour, el Club McAuto de McDonalds, Cinesacard, Ikea Family, la tarjeta de Costco Business Member, Club DIA… son sólo algunos ejemplos de los conocidos como clubes de fidelización. Algunos iguales, otros diferentes en su concepción, la razón de ser de todos ellos es que los consumidores acaben teniendo una especie de relación al más puro estilo Romeo y Julieta. Es decir, que la relación entre ellos sea lo más duradera posible. Ahí juegan un papel destacado los descuentos.

Y es que, en un contexto como el actual, donde florecen competidores en cada esquina, saber que esa persona que acaba comprando en tu negocio, o tu marca, no sea flor de un día, sino que vuelva, es el mayor de los éxitos. Si, además, es capaz de hablar bien de su experiencia de compra, mejor que mejor. ¿Cómo atraerlos? Para empezar, por el bolsillo.

Seis de cada diez españoles se apuntan a estos clubes porque consiguen descuentos en compras posteriores

Un dato: seis de cada diez españoles valoran la obtención de descuentos interesantes para las compras posteriores como el principal beneficio de los conocidos como clubes de fidelización. Esta es la conclusión más relevante del I Estudio de Marketing Relacional que ha elaborado Mediapost junto a la Asociación de Marketing de España.

“Por ello es tan importante diseñar un buen programa de fidelización dentro de la estrategia de marketing relacional a medio y largo plazo que ofrezca a los usuarios ventajas extra por cada compra, mejorando así tanto la relación con el cliente como la propia imagen de marca”, afirma Juan Castañón, responsable comercial y de desarrollo de negocio de Mediapost.

NO SOLO LOS DESCUENTOS

Aunque los descuentos en las siguientes compras es todo un flechazo al que pocos se pueden resistir, hay otras razones que acaban haciendo que los consumidores acaben decantándose por pertenecer al club. Así, dos de cada diez españoles señalan que tener ventajas sobre otros consumidores en precio a la hora de comprar hace que acaben consiguiendo una tarjeta de fidelización.

Y, como a nadie le amarga un dulce, el hecho de que, gracias a los clubes, es más fácil obtener regalos atractivos, es un poderoso ‘afrodisiaco’ para el 12% de los encuestados por Mediapost.

¿Quiénes están más ‘enganchados’ a los clubes de fidelización? Dos de cada tres personas que reconocen estar asociados tienen entre 35 y 44 años. En el otro lado de la balanza, uno de cada diez encuestados desconoce cuáles son las ventajas de estos clubes.

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¿Por qué son reacios? Uno de los datos que no sólo preocupan a quienes no acaban decantándose por estos clubes, sino también a quienes forman parte de ellos, tiene que ver con la cesión de datos personales. Por eso la balanza está de lo más igualada: un tercio cedería sus datos siempre que no fuese información sensible y sacase algún tipo de beneficio, mientras que otro tercio reniega de a la hora de recibir comunicaciones o promociones si ello conlleva el hecho de dar sus datos personales.

Sin embargo, hay quien le parece bien dar los datos si con ello participan en concursos o reciben descuentos (16,5%), y sobre todo los más jóvenes, les encanta recibir comunicaciones siempre y cuando estén relacionadas con sus gustos personales.

Hablando de datos personales, el 57,4% sí confía en la gestión que hacen las empresas de los mismos (porque no han tenido problemas, porque dieron su consentimiento, o porque lo que reciben se ajusta a sus gustos), mientras que el porcentaje restante desconfía del uso que las empresas hacen de sus datos.