Cebrián
Cebrián entrevistado en la autonómica de Baleares. Foto: Cadena SER.

Juan Luis Cebrián no encuentra su sitio. 42 años en Prisa le convirtieron en uno de los hombres más poderosos de España. Pero han pasado tan solo 8 meses de su destitución como presidente del multimedia hegemónico y desde entonces solo ha salido en los papeles por su pintoresca boda y por su fallido asalto a la dirección de la Real Academia Española.

Entre medias, ha fichado por el despacho de su abogado personal y amigo Javier Cremades, ha publicado algunos artículos en El País y la pasada semana se dejó ver en Palma de Mallorca para pontificar sobre geopolítica, su nueva especialidad tras demostrar su maestría en el mundo periodístico y su incapacidad en el empresarial.

En una conferencia en el Cercle d’Economia de Mallorca, en el Hotel Valparaíso de Palma, afirmó que la democracia “se encuentra sumergida en una profunda crisis de prestigio desde que en 2008 estallase la burbuja económica”.

Este hecho ha supuesto un caldo de cultivo para nacionalismos y populismos, que “han crecido y se han extendido a lo largo de nuestro tejido social”. No es lo único que ha crecido en los últimos tiempos. 

FONDOS DE REPTILES

El canciller Otto von Bismarck, padre de Alemania y del Estado del Bienestar (para contrarrestar las tentaciones marxistas del pueblo), utilizó la fortuna del exiliado Rey Jorge V de Hannover para coser una red de simpatías periodísticas.

Cebrián
Cebrián posa junto a su nueva mujer en una revista para hablar de sus intimidades. Foto: Félix Valiente, Vanity Fair.

“Utilizaré su dinero para perseguir a estos reptiles malignos hasta sus propias cuevas”, bramó. Max Estrella, protagonista pendenciero, putañero, cínico, invidente y alcoholizado de ‘Luces de bohemia’, consiguió en su última salida noctámbula una paguita de un ministro.

El gañán, horas antes de morir, se relamía con divertimento: “No me estaba permitido irme del mundo sin haber tocado alguna vez el fondo de los reptiles”, escribía Valle-Inclán.

Estados Unidos creó escuela en estos lares y según Cebrián, esta práctica también se dio en “el periódico independiente de la mañana” durante los años de gobierno de la UCD, que coinciden con los primeros tiempos de El País.

El expresidente de Prisa, muy dolido porque sus excompañeros denunciaban que se embolsaba 700.000 euros en objetivos mientras la compañía perdía 67 millones en un ejercicio, ahora ha recobrado la memoria sobre los ‘fondos de reptiles’.

CEBRIÁN RECOBRA LA MEMORIA

Cebrián rompió el tabú el pasado viernes en una entrevista publicada en Diario de Mallorca: “Espero que Felipe González no se moleste. Después de ganar sus primeras elecciones me hizo un comentario sobre una lista en la que aparecían periodistas que cobraban de los fondos reservados”.

El entonces director del periódico generalista líder afirma que la pidió “para publicarla y me contestó que también había periodistas de El País. Le insistí porque aún así yo iba a publicar los nombres, pero nunca me la dio. Creo que no lo incluí en mis memorias”.

PRISA Y LA IDEOLOGÍA

Preguntado por si Polanco fue un empresario de derechas que fundó un periódico de izquierdas, Cebrián recuerda que “fue un empresario, punto. Que fundó un periódico independiente. Y que amparó que ese periódico independiente se ubicara en el centro-izquierda al margen de su ideología personal”.

Cebrián se muestra en desacuerdo con la tesis generalizada que habla de la conservadurización de El País: “La línea editorial de El País la marca el director de acuerdo a unos parámetros generales que todos han respetado”.

“Segundo, la línea editorial de El País ha permanecido estable. Yo no estoy de acuerdo con todo lo que dice El País, ni siquiera cuando era su director”. El periodista explica que no hay ninguna dirección entre El País de de Antonio Caño y el de Soledad Gallego-Díaz porque “es la misma redacción”.

Sobre su adiós a Prisa recuerda que quería irse “hacía tiempo, pero la situación del grupo no lo hacía fácil”. También mostró cierta tranquilidad porque al final Javier Monzón, propuesto por él, relevó en la presidencia del grupo hacia los Polanco.

FIDELIDAD

Llama la atención la fidelidad de Cebrián a los Polanco en vida de don Jesús y la creciente infidelidad del exdirector de El País hacia los herederos del cántabro. Tal y como recuerda Luis Balcarce en ‘Prisa: Liquidación de existencias’, Cebrián ha achacado a la enfermedad de Polanco algunas de sus miopías empresariales cuando éste no se puede defender.

“La línea editorial de El País la marca el director de acuerdo a unos parámetros generales que todos han respetado. Segundo, la línea editorial de El País ha permanecido estable”

Mal epílogo de un tándem perfecto que se ha disuelto en el magma de algunos fondos buitres y de algunas poderosas empresarias del Ibex 35. El capitalismo de casino tuvo noches malas para Prisa, ajada máquina de influencia, prestigio y negocio que ahora busca renovar los bríos perdidos.