Carlos Fitz-James Stuart y Martínez de Irujo, XIX duque de Alba, con un cuadro de Goya.

Es atravesar la verja del Palacio de Liria, en el número 20 de la madrileña calle de la Princesa, y parece que el tiempo se ha detenido. El tiempo, y el ruido del tráfico. Porque, a diferencia de otros palacios, este perteneciente a la Casa de Alba no está ‘pegado’ a la calle, sino que se construyó ‘a la francesa’. Es decir, rodeado de jardines. Un oasis en medio del ir y venir de coches que ruedan sin parar a escasos metros.

Y es que el Palacio tiene más de 3.500 metros cuadrados en pleno centro de la capital. Iniciado por el arquitecto Gilbert, fue finalizado por Ventura Rodríguez en 1783. Declarado monumento nacional, tuvo que ser reconstruido por la familia. Un pavoroso incendio lo asoló en noviembre de 1936, en plena Guerra Civil. “Sólo quedaron las paredes. Parecía una caja de zapatos”, indica Álvaro Romero, director Cultural de la Fundación Casa de Alba.

Algunos de los cuadros que acoge podrían tener un precio de salida en una subasta por encima de los 20 millones de euros

Tras cruzar un jardín cuidado hasta el último centímetro, el zaguán acoge en su suelo el escudo de la familia con los linajes que han ido configurando su historia, como los Berwick y los Alba. Ahí comienza un recorrido donde el visitante entra de lleno en la historia. ¿Tiene precio esa historia? Intentar tasar el Palacio de Liria es utópico. El precio del metro cuadrado en la zona es de 3.660 euros, según el portal Idealista. Eso nos llevaría a un precio de 12,8 millones de euros. No deja de ser una anécdota, porque a ello hay que añadir el valor histórico del edificio, más todo lo que guarda en su interior. Y eso son palabras mayores.

LA PINACOTECA DEL PALACIO DE LIRIA

Joyas, lámparas y muebles de Eugenia de Montijo, porcelanas de Sèvres, tapices flamencos del siglo XV al XVII, esculturas de Bonlliure o de Pompeo Leoni, armaduras del Conde Duque de Olivares, un casco de Felipe II, grabados de Durero… Son una pequeña parte de los tesoros que atesora la Casa de Alba en el particular museo que es el Palacio de Liria. Uno de esos tapices, por ejemplo, tiene detrás de sí una curiosa historia. Fue uno de los últimos regalos que recibió Luis XVI antes de ser guillotinado.

Poner precio a todas y cada una de estas piezas no haría sino engordar el valor de lo allí ahora expuesto. Un trabajo laborioso dada la gran cantidad. Pero sí se puede hacer una selección. En Merca2 nos hemos puestos en contacto con algunos tasadores para que nos dieran un precio aproximado de lo que podrían valer determinadas obras de arte.

Salón Goya

¿Cuánto pueden valer los cuadros que cuelgan de sus paredes? La colección fue iniciada por Fernando Álvarez de Toledo y Pimental (1507-1582), gran duque de Alba. Se constituyó en Fundación en 1976. Se trata de la pinacoteca privada más grande de España. Y, por qué no decirlo, también la de mayor valor. Como muestra, un botón: en 2016, vendieron La Virgen de la granada, de Fra Angélico, por 18 millones de euros al Museo del Prado.

Los expertos consultados ofrecen cifras aproximadas de lo que podría ser su valor de salida en una subasta. No se han atrevido a cifrar el valor real de las piezas. La ley de la oferta y la demanda sin duda dispararía su precio. Porque hablamos de obras de Lucas Jordán, Goya, El Greco, Madrazo, Mengs, Ribera, Tiziano, Sorolla, Rubens…

CaixaForum

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Algunos ejemplos: los cuadros de Rubens podrían salir a subasta por un precio cuya horquilla podría estar entre los tres y los seis millones de euros; uno de los 15 paisajes que pintó Rembrandt, a partir de los dos millones de euros; el retrato de Gabriela Palafox, de Goya, entre 10 y 12 millones de euros; la Infanta Margarita, de Velázquez, sobre unos 15 millones de euros; el retrato de Goya a la XIII Duquesa de Alba, entre 18 y 20 millones de euros… una colección que ha ido engordando a lo largo del tiempo por diferentes compras y matrimonios.

El EMBRUJO DE LA BIBLIOTECA DE LA CASA DE ALBA

Además de los salones, o del comedor (que la familia utiliza), uno de los lugares que también destila una especie de embrujo particular es la biblioteca. Ello se debe a que, por ejemplo, acoge más de una veintena de documentos autógrafos de Cristóbal Colón. Entre ellos, el trazo de la costa norte de la, por aquel entonces, bautizada como La Española; o el nombre de marineros que le acompañaron en su primer viaje y lo que cobraron. La Casa de Alba quiso subastar alguno de esos documentos en Christie’s. ¿Precio? 21 millones. Los tribunales no permitieron la operación.

¿Por qué tantos documentos de quien firmaba como el Almirante? Básicamente, por dos hechos. Fue en 1508 cuando María de Toledo y Rojas, sobrina del Duque de Alba, se casó con Diego Colón, primogénito del descubridor de América. Transcurrió otro siglo para que otro heredero de la Casa Ducal contrajera matrimonio con la duquesa de Veragua, descendiente del descubridor.

Las capitulaciones matrimoniales por el enlace de doña Juana con el archiduque Felipe el Hermoso; una Biblia de 1430, encargada por el maestre Luis de Guzmán a un sabio judío, y que estuvo en poder de la Inquisición; y una primera edición de El Quijote, de 1605, con faltas de ortografía. ¿Cuál podría ser el valor de estos dos últimos documentos? La Biblia podría tener un precio de salida de entre 1,5 y 1,5 millones de euros, y El Quijote superaría el millón de euros. En total, unos 30.000 volúmenes. La mitad de los existentes antes del incendio ya reseñado.

Biblia de la Casa de Alba

Todas estas maravillas que alberga el Palacio de Liria de la Casa de Alba están ‘disponibles’ para que las pueda visionar quien así lo desee. El precio de la entrada es de 14 euros. El máximo número de visitantes por día será de 250. También hay entradas a 12 euros para parados, niños, estudiantes, o personas con movilidad reducida. Es decir, que si se pone el cartel de aforo completo, la recaudación superará los tres mil euros diarios. “Por abrir el Palacio de Liria no tenemos exenciones fiscales ni ayudas del estado”, matiza Álvaro Romero.